¿Qué es un Monopolio?

R. J. Rushdoony

RJ Rushdoony.

Cualquier organización o institución que tiene control exclusivo sobre un área de la vida o la economía es un monopolio. Ningún monopolio puede existir sin la protección del Estado para eliminar la competencia. Así que un monopolio es un poder creado por el Estado sobre una parte de nuestra vida o la economía.

Hubo un tiempo en que una iglesia establecida por el Estado tenía un monopolio sobre la religión, pero ahora los monopolios tienden a residir en otras áreas. En algunas ciudades hay un monopolio dado a una compañía de taxis; el ayuntamiento se rehúsa a dar licencia a cualquier otra compañía de taxis. Otros dos monopolios comunes son los de telefonía y electricidad. Estos son monopolios limitados. Si no te gusta el taxi, todavía puedes tomar el camión o manejar tu carro. Una compañía de electricidad tiene una concesión otorgada por el Estado, es decir un monopolio concedido y protegido, pero su control es todavía limitado.

Por ejemplo, nuestra compañía de luz regional cometió un error durante una crisis de energía igual como la mayoría de las compañías de luz. Asumía que el precio del petróleo iba a seguir subiendo drásticamente y, por lo tanto, firmaron un contrato de largo plazo a incrementos de precios más graduales que los aumentos estimados. En 1981, el congreso desreguló la industria del petróleo hasta cierto punto y el precio cayó cuando la oferta/demanda del mercado libre se hizo cargo. Sin embargo, para las compañías de luz, el precio subió según sus compromisos contratados.

Nuestro recibo de luz subió al doble en un mes. Todos se enojaron en nuestra área. La gente empezó a apagar la calefacción, usar sus chimeneas, usar ropa más calurosa y reducir su consumo de combustible en todas las maneras posibles. Aplicando estas medidas durante un invierno muy frío, a pesar del aumento de la tarifa, mi recibo disminuyó a un nivel más bajo de lo que era durante los últimos siete años. Dañó a la compañía de luz y pronto prometió medidas más estrictas/severas para bajar las tarifas.

Así, aunque sólo tengo opción de contratar el servicio de una compañía de luz puedo limitar el uso de sus servicios. No tengo la misma opción con cualquier nivel del gobierno. Es imposible decir a hacienda que no voy a usar cualquier número de servicios federales y así deducir su costo de mis impuestos sin tener que enfrentarme a un juicio en un tribunal. No puedo avisar al gobierno de mi estado o al ayuntamiento que no estoy de acuerdo con su plan de ampliar la red de calles y caminos y entonces deducir mi porción de este proyecto de mis impuestos. Es decir, el Estado moderno de poder – “el gran gobierno” – es nuestro único verdadero monopolio. Cuanto más crece el gobierno federal, mayor es su poder monopolístico sobre todos nosotros.

Básico a un monopolio es su poder de eliminar el hecho de la elección. Ahora, la elección es básica para la libertad. La elección significa que puedo elegir mi lugar de residencia, mi trabajo, mi esposa, mis amigos y asociados, y puedo ir y venir, quedarme o moverme a mi elección. Es la esencia de los Estados monopolísticos marxistas que, una tras otra, muchas de estas elecciones son infringidas. Aún la libertad de una chica rusa de casarse con un chico norteamericano está controlada.

Los EEUU de ninguna manera es un estado-monopolio al mismo nivel como lo es China o Rusia, pero con cada presupuesto más grande y el crecimiento constante de los gobiernos federales y estatales nos movemos un paso más cerca de ser el mismo tipo de monopolio.

El monopolio como un juego de mesa puede estar bien, pero como un hecho de vida es un peligro a la libertad. La enormidad del gobierno civil es la forma más letal de la grandeza y el monopolio.

R.J. Rushdoony, Our Threatened Freedom, A Christian View of the Menace of American Statism, Vallecito, CA, Ross House Books, 2014, ensayos presentados en la radio entre 1980-1983.  

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