Por Roger Oliver

Varios de los argumentos en contra del matrimonio de personas del mismo sexo que veo en las redes sociales y en los medios de comunicación asumen la neutralidad. La neutralidad es imposible. Es una trampa que produce argumentos basados en la cosmovisión materialista incluyendo la mayoría de los argumentos de la biología. No existe hechos no interpretados.

Desde el punto de vista materialista el sexo para la procreación es uno entre varios propósitos para el sexo. Un intento de argumentar una postura neutral falla porque sacrifica las presuposiciones cristianas a favor de las del materialista y humanista que queremos convencer. Tememos la burla del mundo más que a Dios. En la practica, somos más materialistas que cristianos.

Estaba leyendo Jeremías 1 esta mañana y el Espíritu me desafió por medio de la comisión de Jeremías como profeta. Es la postura que la iglesia tiene que tomar en esta batalla. Tenemos que proclamar el juicio de Dios sobre este pueblo desobediente.

Tú, pues, prepárate,
Levántate y diles todo lo que Yo te mande.
No temas ante ellos,
No sea que Yo te infunda temor delante de ellos.
Yo te he puesto hoy
Como ciudad fortificada,
Como columna de hierro y como muro de bronce
Contra toda esta tierra:
Contra los reyes de Judá, sus príncipes,
Sus sacerdotes y el pueblo de la tierra.
Pelearán contra ti, pero no te vencerán,
Porque Yo estoy contigo,” declara el Señor, “para librarte.”