por Roger Oliver

¿Qué es un salario justo?

Un debate recurrente en nuestros días es sobre el salario digno o justo. Pablo cita la Ley en 1 Timoteo 5:18, “Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.” Dice que el obrero es digno, no habla de su salario. ¿Qué es un salario digno? Algunos opinan que debe ser suficiente para una vida decente, comida, ropa, alojamiento, recreo, etc. ¿Es esto una perspectiva bíblica?

Primero Jesús apoya el derecho del dueño de poner el salario que quiere. Dice R.J. Rushdoony al respecto:

“…El dueño de una propiedad es el único gobernante de su propiedad y puede hacer lo que quiera con lo suyo, siempre que trate con honradez a sus trabajadores. Por eso, en la parábola del dueño que contrató a hombres a diferentes horas del día, algunos por la mañana, otros a la hora tercera, sexta y novena, y sin embargo les pagó a todos el mismo salario, el Señor declaró: «¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?» (Mt 20:15). El dueño le había dicho a cada uno: «Recibiréis lo que sea justo» (Mt.20:7), y si algunos trabajaron solo una hora pero recibieron el salario de todo un día, no se hizo ninguna injusticia a los que trabajaron todo el día y recibieron el salario de todo un día. El dueño está en deuda según el trabajo rendido. El control de su dinero y propiedad, sin embargo, no pasa por ello al trabajador.” Rushdoony, Institución de la Ley Bíblica, p. 511

El otro lado de la moneda es que el obrero tiene todo derecho de hacer lo que quiere con sus habilidades y tiempo. En un mercado libre, el patrón tanto como el obrero tiene derecho sobre lo que Dios le ha encargado. Un patrón que no trata bien a sus obreros no va a tener a obreros para su negocio pero tiene todo derecho de tronar la empresa por su necedad.

“Muchos objetarán que, sin esta interferencia estatista, el patrón queda libre para robarle al trabajador. Esto es dar por sentado que el mundo no está bajo la ley de Dios, pero, puesto que está bajo la ley de Dios, el robo a la larga acarrea su castigo.” Rushdoony, Institución de la Ley Bíblica 513.

El llamado por el control central de la economía de parte del gobierno muestra falta de fe en Dios y su reino sobre su creación. También es hacer un dios del estado para hacer la justicia como la definimos nosotros. Muestra la frustración con Dios que no atiende la miseria a nuestra manera y en nuestro tiempo.

Segundo, si definimos un salario decente en términos de suficiente para comprar la comida, ropa, casa, y recreo, ¿cómo se determina los precios para estas cosas? No requiere un genio en la economía para ver que el control de la economía por unas tantas élites nunca termina con una sola cosa. Es el mercado libre, la libertad de compra y venta entre las personas, que determina los precios. Los precios sólo son un metro de lo que la gente está dispuesta a comprar. Últimamente es el consumidor, los mismos obreros y dueños, que determina el precio de las cosas. Cada intento de controlar los precios causa distorsiones en este intercambio entre miles de millones de personas.

Entra aquí en la plática el problema de la inflación. ¿Qué es la causa de la inflación? Muchos piensan que son los empresarios que quieren robar al pueblo que tienen control de esto. La competencia elimina esta posibilidad. La causa de la inflación es el dinero deshonesto, el dinero de papel que el gobierno imprima para financiar los proyectos y deseos de la élite. Además, el sistema de préstamos a la margen, la reserva fraccional, permite a los bancos a prestar dinero de sus clientes 6 a 10 veces y cobrar intereses que no concuerdan con la Ley de Dios tampoco. La inflación es un impuesto escondido y la causa es el mismo gobierno y su banco central.

“La reserva bancaria fraccional, papel moneda respaldado parcialmente o sin respaldo, y la inflación de dinero por la deuda y crédito, y es, así, una violación de esta ley. Isaías, al mencionar las acusaciones en la lista de acusaciones de Dios contra Jerusalén, declaró que «Tu plata se ha convertido en escorias, tu vino está mezclado con agua» (Is 1:22). La referencia es a pesos falsos, plata reemplazada por metales inferiores, o en fuerte aleación con ellos, y a medidas falsas, un litro de vino convertido un galón mezclándolo con agua.” Rushdoony, Institución de la Ley Bíblica, p. 475

Si Dios está gobernando según su Ley, ¿por qué sigue la miseria y la injusticia después de 500 años de reformas?

Primero, la respuesta está en las sanciones de la Ley, bendiciones y maldiciones, que se encuentra en Levítico 26 y Deuteronomio 28. Si no creemos que esto es para nosotros, vayamos a seguir buscando respuestas en otros lugares. Segundo, a pesar de todo, Dios ha sido misericordioso con México. Veo carros en todos lados, gente hablando por celular, comunicamos por What’s App, y tenemos un gran problema con la obesidad, es decir, no hay tanta hambre en México y lo que hay no es de a causa de la escasez de comida. Este progreso es la gracia de Dios por medio de las personas productivas. El gobierno no es la fuente de nada de esto, no produce nada.

¿Qué del dicho mal de los monopolios?

Primero, ¿según cuál norma está mal ganar control de un porcentaje grande del mercado por medio de ofrecer productos y servicios de calidad a precios bajos? Ningún empresario tiene recursos ilimitados para vender sus productos y servicios a precios debajo de sus costos. Creer que es posible es negar los hechos de la matemática y la economía.

Segundo, la única manera de ganar control de 100% de un mercado y mantenerlo por mucho tiempo es por medio del poder del gobierno para controlar la competencia. Rockefeller tenía control de un máximo de 90% del mercado para petróleo y no duró por más que una década, tal vez dos. ¿Cuántos años ha tenido PEMEX un monopolio del petróleo en México. Rockefeller ganó el mercado por medio de proveer un producto de calidad a un precio muy bajo. La gente pobre podía iluminar sus casas por 10 centavos la hora. ¿Qué ha dado el monopolio de PEMEX sostenido por el gobierno? Precios altos en la gasolinera.

Tenemos que seguir el ejemplo de Pablo, “13Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Filipenses 3:13, 14. Es tiempo de dejar la carga de los 500 años de reformas del pasado en el pasado y poner los ojos en los 500 años porvenir. ¿Por qué no hemos visto los cambios esperados en las reformas de los 500 años pasados? ¿Puede ser porque eran reformas basadas en el humanismo y no en el gobierno de Dios? Cristiano, el futuro es nuestro y sí, tenemos un futuro brillante y lleno de esperanza porque nuestro Cristo reina, es poderosos e invensible.

“Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.” Apocalipsis 11:15