¿Hay una Guerra Contra la Familia?

R. J. Rushdoony

RJ Rushdoony, Nuestra Libertad Amenazada

Todos nosotros asumimos que sabemos que es una familia y que no hay argumento acerca de su definición. Considerando que crecemos y vivimos en familia, pocas cosas son más familiares.

Sin embargo, la familia ha sido el blanco de una redefinición seria por las agencias del gobierno federal, uno de los cambios más radicales y revolucionarios en la historia de la familia. De acuerdo con estas personas, hay dos tipos de familias. La “nueva” familia es la familia voluntaria mientras que la forma más vieja y tradicional es la familia “coactiva”.

Es importante entender que significan estos términos. La familia “voluntaria” es cualquier asociación en una residencia común de dos o más homosexuales o lesbianas. También puede significar una comuna sexual, una pareja viviendo juntos o un grupo de jóvenes fugitivos. Se considera que tal familia tiene prestigio moral porque es una asociación libre o voluntaria, no obligatoria o necesaria. Se nos dice que a la familia “voluntaria” se le debe otorgar estatus legal y protección.

El otro tipo de familia se nos dice, es el patrón tradicional (o la familia bíblica). Se la llama coactiva y así, por implicación, bajada de categoría. Los miembros de la familia tradicional supuestamente no son libres, o son menos libres, de los de la familia “voluntaria” y, por lo tanto, no tan avanzada socialmente. Algunos han abogado por un “derecho” para los niños, la “libertad” de mudarse y elegir su propio hogar.

Ahora, la llamada familia voluntaria es en realidad un grupo anti-familia. Alguien observó que el fascismo iba a llegar en el nombre del antifascismo. Podemos añadir que la destrucción planeada de la familia está llegando en el nombre de la familia – la familia “voluntaria”.

El patrón de la familia bíblica, sin embargo, es básico en la vida del ser humano, en su estabilidad mental, emocional y moral. El debilitar a la familia es debilitar al hombre y la civilización. Carle C. Zimmerman, un sociólogo de Harvard, en su estudio, La Familia y la Civilización, demostró que la subida y caída de la estabilidad y centralidad de la familia es fundamental para la subida y bajada de la civilización. Zimmerman demostró que tan desastroso ha sido, una y otra vez, reemplazar el rol de la familia en la vida del hombre con un énfasis en el sexo ingobernable. Cuando las personas confían en el sexo como la panacea matrimonial y sicológico, hacen daño grave tanto a la persona como a la familia. También producen una anarquía moral.

Zimmerman, en La Familia de Mañana, se refirió a un tema común en las novelas; este tema es, ¿Por qué el mundo tuvo que arruinar mi vida? La pregunta correcta es, por supuesto, “¿Por qué arruiné mi vida?” ¿Qué derecho tengo para revolucionar al mundo y la familia, por qué soy un fracaso?

Los fracasos de nuestro tiempo se ven como la vanguardia con el deber de cambiar el rehacer todo en términos de sus propios pecados. Como resultado, tenemos una guerra contra la familia y debemos saberlo. Nuestro futuro está en juego.

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