por Stephen Katz, Jews for Jesus

Como judíos cristianos, a menudo animamos a los gentiles cristianos a aprender de las raíces judías de su fe. Muchos son beneficiados por medio de lo que aprenden por medio de estas conexiones. Sin embargo, un segmento creciente de creyentes está demostrando un interés excesivo en sus raíces judías lo cual puede ser dañino a su salud espiritual.

El movimiento de raíces hebraicas o raíces judías se refiere a varias organizaciones con un énfasis común en recuperar el sabor judío original del cristianismo. Esta recuperación se logra por medio de estudiar la Biblia en su contexto judío, observando la Tora, guardando el Sabbat y las fiestas, evitando el paganismo del cristianismo, afirmando la existencia de los evangelios originales en el hebreo y, en algunos casos, desacreditar el texto griego del Nuevo Testamento. Los escritores como Roy Blizzard, David Bivin, Brad Young and Robert Lindsay han dado mucho ímpetu a este movimiento.

Una proliferación de maestros, ministerios e instituciones asociados con el movimiento de raíces judías/hebraicas tiene una presencia creciente en el Internet. Por consiguiente, muchos creyentes están intrigadas. En nuestros intentos de entender el movimiento, descubrimos una cierta falta de claridad que hace difícil caracterizarlo por algún juego de doctrinas compartidas. Algunas organizaciones asociadas con el movimiento ofrecen declaraciones de fe evangélicas en su entendimiento de la salvación. Otras están lejos de la marca.

Pastor Ken Garrison, Director of the Tsemach Institute for Biblical Studies, escribió un libro titulado, Raíces Hebraicas que puntualiza que la iglesia, al extraviarse de su herencia hebraica, ha caído en un error. Además, sostiene que se tiene que rechazar la doctrina de la Santa Trinidad como no bíblica. Roy Blizzard, mejor conocido que Garrison, se acerca a rechazar la infalibilidad de la Escritura y parece guardar una perspectiva aberrante, si no herética, de la Trinidad según la Cristian Research Institute.[1]

Si entras a uno de los chats mesiánicos puedes encontrar a gente que describe la Trinidad como una invención de los gentiles del concilio de Nicea. Es un malentendido flagrante – si no ignorancia espantosa – de la historia de la iglesia. Siendo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son cada uno descrito como Dios en la Escritura, el rechazo de la doctrina de la Trinidad como una invención humana mina la autoridad de la Palabra de Dios. Tanto las Escrituras hebreas como griegas proveen el cimiento para entender la naturaleza trinitaria de Dios. Los autores judíos del Nuevo Testamento expresaron la verdad de la naturaleza divina del Mesías basado en su conocimiento de la Biblia judía y su experiencia con Y’shua.

Dwight Prior, una voz importante para los evangélicos en el movimiento de raíces judías, advierte que algunos creyentes están dejando a Jesús y el cristianismo de a causa de su creciente cariño por el judaísmo y sus enseñanzas. Están cruzando una línea de la apreciación a la adulación de sus raíces judías. Da la impresión que estos cristianos desviados creen que una percepción especial de sus raíces de alguna manera eleva su estatus – como si fuera una superioridad inherente en el ser judío.

Estas personas se han olvidado que Dios ama a cada nación y que todas las culturas tienen una contribución única al Cuerpo de Mesías. Los gentiles que dicen, “No somos más gentiles a pesar de nuestro trasfondo,” están confundidos y en el camino a grandes problemas espirituales. Los partidarios de la llamada, Teoría de las Dos Casas se constituyen uno de estos grupos que han caído en este tipo de error.

Los maestros de las raíces hebraicas llaman a los creyentes de estudiar el hebreo y aprender de la cultura judía, cosa que la mayoría de nosotros podemos apreciar. No obstante, más frecuentemente, llaman a los gentiles a un estilo de vida observante de la Tora[2] con énfasis en las fiestas como una manera de acercarse más a Jesús y conformarse a su imagen. Implica que, si realmente quieres agradar a Dios, si realmente quieres ser santo, aquí son las reglas. Aunque la mayoría no creen que estas prácticas son necesarias para la salvación, muchas veces implican que es el camino superior. La Escritura advierta contra tales cosas.

Cuando los creyentes abandonan la enseñanza apostólica, cuando menosprecian el texto griego del Nuevo Testamento, cuando exaltan las raíces de la fe misma, están en peligro.

Muchos no se dan cuenta que es imposible regresar a las prácticas precisas de la iglesia antigua cuando los cristianos judíos eran los principales líderes. Mucho del movimiento de las raíces judías realmente está basada en las tradiciones judías/rabínicas más recientes. Más importante, la cuestión de si los gentiles tienen que adoptar un estilo de vida judía o regresar a las raíces judías fue resuelto en el concilio de Jerusalén descrito en Hechos 15. La noticia extraordinaria del evangelio es que, en Y’shua, los judíos y los gentiles tienen acceso directo a Dios. Por ejemplo, los cristianos en las áreas rurales de China estarán traídos más cerca a Dios por medio de estudiar el hebreo y ondear banderas israelitas en el culto. Necesitan lo que todos necesitamos, más tiempo en oración y meditación en la Palabra de Dios.

Como creyentes judíos, ciertamente debemos entender nuestras raíces. Sería una lástima perder nuestro legado. No sólo esto, pero los anti-misioneros a menudo intentan minar nuestras creencias por medio de asignarlas orígenes falsos. Sería rico si tuviera un dólar por cada vez que han dicho que el cristianismo fue inventado por los gentiles que no conocían la Biblia judía. Por supuesto, esta acusación revela la ignorancia del acusador de las raíces judías de nuestra fe.

También es importante que los gentiles entienden las raíces judías de su fe para poder relacionarse mejor con sus amigos judíos y ojalá testificar a ellos, así como oponerse al anti-semitismo.

Los creyentes que desean aprender más de las raíces judías del cristianismo hacen bien. Conociendo las raíces judías del cristianismo puede transformar un entendimiento de las Escrituras blanco/negro a color vivo. Un conocimiento mejor del judaísmo del primer siglo también puede ayudar entender mejor a Y’shua y sus contemporáneos. Hay muy buenos libros y recursos en audio disponibles sobre el tema. Pero los creyentes judíos y gentiles deben enfocarse en la aplicación de las palabras y acciones de Y’shua a su contexto cultural de hoy. Ojalá podamos servir como una fuente de realidad para nuestros hermanos y hermanas que empiezan a rechazar la enseñanza sana y caen en una glorificación insalubre de las raíces judías.

Si se nos presentan oportunidades reflejémonos el deseo de Dios que tanto los judíos como los gentiles se reconcilian por medio de su fe en Mesías. Amablemente recordémonos a nuestros hermanos y hermanas que glorificamos a Dios cuando nos aceptamos los unos a los otros con nuestros diferentes trasfondos y legados. Tenemos que comunicar a nuestros hermanos y hermanas gentiles que no hay superioridad en haber nacido judío o gentil y que, en Y’shua todos podemos ser agradecidos por las varias identidades que Dios nos ha dado.

Como el jardinero novato quien no identifica bien la diferencia entre una flor y la mala hierba, así el creyente entusiasta, pero inmaduro, puede ser incapaz entre las enseñanzas de las raíces judías que enriquecen o empobrecen nuestra fe. Es un peligro. Hay espinos en el jardín. Debemos hacer caso al consejo de Pablo a Timoteo, “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” (1 Timoteo 4:16)

 

Rich Robinson, miembro del staff de Jews for Jesus con años de experiencia, ha escrito mucho sobre el movimiento de las raíces hebreas. Copyright Jews for Jesus. Original de este artículo en inglés disponible aquí. Publicado con permiso

 

[1] Christian Research Institute International, Public Statement 3.017, June, 1992.

[2] La observación de la Tora por estos grupos tiende a enfatizar la parte ceremonial, como las fiestas. Es místico/mágico, no ético judicial. Visión América Latina