evolucion-darwinEl Darwinismo domina el pensar del mundo moderno y más que sólo una teoría acerca de los orígenes del ser humano, es la doctrina oficial enseñada en las escuelas públicas. En mi juventud ya era muy aceptada como la teoría que explicaba un sinfín de cosas. Por lo menos en ese entonces todavía estaba llamada la teoría de la evolución. Ya desde entonces hacia burla de quien creía en el relato de la creación en seis días del libro de Génesis. Hoy en día está peor. En el ambiente de las escuelas y universidades mejor mantenerte callado que sufrir el bullying por tus creencias. Si eres científico confesar que crees en la creación en seis días puede costarte tu trabajo. ¡Impresionante objetividad en la comunidad científica!

Confieso que nunca he encontrado la supuesta evidencia para la evolución convincente. Tampoco me convencen las interpretaciones alegóricas del texto de Génesis que permiten la evolución teísta. Los primeros dos capítulos de Génesis están llenos de simbolismos bíblicos que se repite en toda la Biblia pero también presenta como Dios creó el mundo en seis días por su palabra y como la creación del ser humano fue un acto único de creación, una creatura especial, similar en su maquinaria a los animales pero diferente, creado en la imagen y semejanza de Dios. Aunque uno no cree que sea cierto, el texto está claro y los intentos de hacerlo decir otra cosa hacen violencia al lenguaje del pasaje.

En una plática con un amigo evolucionista teísta le dije que la evidencia presentada no me convenció. En su defensa cometió la falacia de acudir a una autoridad sin presentar y examinar la evidencia en juego. Me dijo que estaba capacitado como científico como si fuera yo un inocente en la ciencia. Opino que la verdad es que era un cristiano por confesión y capacitado en el materialismo en la universidad, fuente de una tremenda tensión interna para resolver dos cosmovisiones opuestas.

La influencia del Darwinismo llega a tal grado en nuestros tiempos que me gusta ver comentarios de científicos que echan la duda sobre la teoría. Un amigo compartió los dos siguientes comentarios que me encantaron.

A favor del Darwinismo: Sean Caroll, “Reality Pushed from Behind, “Darwin mostró cómo la espléndida variedad de vida biológica pudo surgir sin haber sido en ningún sentido dirigida o guiada hacia alguna meta – aunque esto obviamente sigue siendo la manzana de la discordia entre gente religiosa.”

En contra: Gerd B. Muller, “Homología: La Evolución de la Organización Morfológica,” (MIT Press 2003). “En el mundo neo-Darwiniano el factor motivo para el cambio morfológico es la selección natural, la cual puede explicar la modificación o la pérdida de partes. Pero la selección no tiene capacidad innovadora: elimina o mantiene lo que existe. Los aspectos generativos y de ordenación de la evolución morfológica se hallan así ausentes de la teoría evolucionista.”

Sean Caroll comete el error de creer en el mito de la neutralidad. Habla de la discordia entre gente religiosa como si el Darwinismo no fuera una religión. Implica que hay armonía y acuerdo completo entre los científicos que aceptan el Darwinismo no como una teoría sino un hecho confirmado con evidencia. Es un rechazo directo y completo del Dios creador de la Biblia. Se puede traducir el dicho, “en ningún sentido dirigida o guiada hacia alguna meta” a “sin un Dios que creó al mundo con un propósito según su soberana voluntad.” Esto es el corazón del asunto, el Darwinismo es un autoengaño que ayuda al hombre pretender no saber lo que sabe, que el Dios de la Biblia existe y lo que esto implica para su vida, con énfasis en la moralidad o ética. Cuando uno tiene que degradar a su oponente que no cree igual, indica que falta un argumento sólido basado en hechos y la lógica.

La teoría de evolución no tiene las credenciales para ser llamada una teoría científica. Es una teoría filosófica y no fue nuevo con Darwin. Fue popular como filosofía en ciertos círculos alrededor de Darwin en las décadas antes de sus supuestos descubrimientos “brillantes.” Muy, pero muy antes de Darwin, Epicuro (341-270 a.C.) propuso la teoría de la naturaleza basada en el azar sin casualidad, átomos en movimiento sin propósito ni guía. Darwin sólo le dio una capa de aparente respetabilidad por medio de presentar sus observaciones al estilo del dicho “método científico.” Pero no hay hechos brutos, hechos no interpretados. La teoría filosófica domina la interpretación de los “hechos.”

La selección natural, la sobrevivencia de los más fuertes, no dice nada más que los sobrevivientes sobrevivieron. Al contrario a lo que dice Sean Caroll, Darwin no mostró nada, aseveraba muchas cosas pero nunca mostró nada dentro de los límites de dicho método científico. Hasta la fecha nadie ha mostrado evidencia que apoya la certeza de esta teoría concebido en la mente del ser humano, que en su maldad suprime la verdad (Romanos 1:18-32). El análisis de Gerd Mueller arriba es ciencia honesta y reconoce la debilidad de la teoría.

Desde el bachillerato he tenido que escuchar el dogma de la evolución y las conclusiones acerca de lo que sea, desde la desobediencia de un niño hasta las teorías económicas, y me da nauseas. Es necedad. Es una manera de echar la culpa a otros por nuestras fallas. Las soluciones a los problemas de mal comportamiento de esta teoría no toman en cuenta el pecado y siempre ofrece soluciones con terapia y drogas.

La antropología basada en el Darwinismo es falsa. La antropología bíblica es cierto: el ser humano fue creado en la imagen y semejanza de Dios y dañado por el pecado. Todos nosotros nacemos en pecado. El ser humano que rehúsa escuchar la voz de su conciencia sufre la venganza que tomará su conciencia de él. Las 5 furias de la conciencia son implacables y demandan ser satisfechos: el remordimiento, la necesidad de confesar, la necesidad de reconciliar, la necesidad de restituir el daño causado y la necesidad de ser justificado.

Nos preguntamos porque el desempeño académico en las escuelas públicas es tan bajo y porque hay tanta violencia y desorden en las mismas escuelas. Es obvio para él que quiere ver. Primero, cuando nos divorciamos de Dios nos divorciamos del conocimiento. Segundo, cuando se le dice al niño que sus ancestros son animales eventualmente va a actuar como un animal salvaje en vez de actuar como un hombre creado a la imagen y semejanza de Dios. En la Biblia, hay esperanza en la cruz para el paciente que sufre las consecuencias de sus propias decisiones pecaminosas. En el Darwinismo no hay esperanza más que por una droga, terapia y la muerte. El mundo moderno está enamorado de la muerte.

Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tú y tus descendientes. Deuteronomio 30:19