Culiacán y el presidente: caos sobre caos.

 

Ricardo García

Romanos 13 acerca del magistrado civil o gobierno civil: “porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.” Desde la perspectiva cristiana (la única coherente y verdadera), el gobierno civil es un “servidor” de Dios, y como “servidor” debe hacer su trabajo según las normas de aquel a quien sirve, si el gobierno no cumple con su función de castigar al malo según las sanciones de la Ley de Dios, comete injusticia hacia las víctimas y futuras víctimas, aparte de rebelarse en contra de Dios mismo convirtiéndose en un gobierno tirano.

En el contexto de lo acontecido en Culiacán, el hecho de que el presidente haya dejado en libertad a un criminal a cambio de la “paz” y por “cuidar” la vida de la gente, solo muestra la rebelión del Estado hacia Dios, y esto solo traerá más caos sobre el caos; cuando el gobierno civil no sanciona al malhechor (según la Ley de Dios), actúa bajo su propia ley y la Biblia dice claramente que la Tierra se contamina como consecuencia por traspasar la Ley de Dios (Isaías 24:5). La situación actual no debe entenderse como una guerra entre dos bandos, Gobierno vs. Narcos, sino Hombre vs. Dios. Bajo el lente del Pacto lo que vivimos es un juicio de Dios hacia México, por traspasar Su Ley, y el juicio comienza siempre por la casa (la Iglesia), ya que la “casa” fue la primera en traspasar los mandamientos de Dios poniendo su esperanza en el hombre.

Isaías 5:20-23:

!Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

!Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!

!Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida; los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho!

Los tres “ayes” de los que habla Isaías hablan de un juicio devastador sobre aquellos que niegan la Ley de Dios y viven según sus propias normas, y la decisión del presidente deja en evidencia la apostasía de una nación, el juicio ya está aquí; y aunque el panorama luzca aterrador, el cristiano no mira las cosas desde su propia perspectiva o lo que dicen los medios, sino desde la perspectiva del pacto y como Dios ha actuado en la historia, ¿cómo ha juzgado Dios a las naciones en el pasado?, ¿qué las ha llevado a estar bajo juicio? y ¿cómo el pueblo del pacto ha actuado durante el juicio?

El juicio es la evidencia de que Cristo está reinando, y ahora es cuando el pueblo del pacto debe actuar como el pueblo del pacto poniendo por obra los mandamientos de Dios en toda área de la vida, dejando de lado su confianza en el hombre mientras el falso dios Estado colapsa y se derrumba.

Muchos se muestran desconcertados al ver que su “salvador” dobló las manos ante la presión de los narcos, algunos tratan de justificarlo, otros lo reprueban; seguramente algunos egipcios habrán pensado lo mismo mientras su Faraón se encontraba en el “estira y afloja” con Moisés mientras que al mismo tiempo las plagas caían sobre la tierra de Egipto, pero quien realmente tenía el control era Dios mismo.

Nuestra esperanza es ésta: Cristo está sobre Su trono juzgando con vara de hierro a las naciones, y siempre que el Señor trae juicio también trae salvación.

Isaías 4:4

“cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén de en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación.”

 

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