De Piñatas y Reyes Parte V Roboán – Hijo Consentido

El Rey Roboán, hijo consentido 1 Reyes 12, 2 Crónicas 10-12
Por: Roger Oliver

Hay personas que nunca maduran. En nuestros tiempos sufrimos del padecimiento de la adolescencia perpetua. Los hombres no maduran, siguen viviendo con sus papás años después de que antes era normal ya haber formado una familia y estar trabajando para sostenerse. Se culpan la sociedad y la economía por esto pero mucho es la flojera y un deseo de perpetuar la adolescencia. El muchacho que muere con más juguetes gana.

La idea de la adolescencia, el tiempo en que el niño tiene que sembrar sus semillas salvajes y encontrarse, no es un concepto bíblico. El tema principal de la Biblia es la madurez. La Salvación es un tema sumamente importante pero no es el tema principal. Dios está preparando una novia para su hijo y esto requiere la madurez. La ceremonia de Bar Mitzva señala al chamaco que ya no es niño, es adulto en adiestramiento. Los cambios hacia la madurez no son pretexto en la Biblia para la desobediencia y deshonor a los papás. Estos son ideas paganas de la Ilustración y el humanismo secular.

roboamRoboán era uno de estos hombres que era perpetuamente adolescente. No recibió nada de la sabiduría de su padre. Con 700 esposas no puedo imaginar que Salomón invirtió mucho tiempo en su formación y preparación para reinar. ¿Roboán era uno de cuantos cientos de hijos? Parece que tampoco leyó el libro de los Proverbios.

Si su papá no le hizo caso, ¿quién le capacitó? La mano que mece la cuna gobierna el mundo. Tiene que ser su mamá. ¿Quién era? Naama, una Amonita según 1 Reyes 14:21. ¿Es probable que esta mujer amonita crio a su hijo en la disciplina y admonición del Señor? Es más creíble que Naama era una de las muchas esposas extranjeras de Salomón que desviaron su corazón para adorar a dioses ajenos y el dios de los amonitas era uno de mucha importancia.

“Porque cuando Salomón ya era viejo, sus mujeres desviaron su corazón tras otros dioses, y su corazón no estuvo dedicado por completo al SEÑOR su Dios…Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los Sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los Amonitas… Entonces Salomón edificó un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está frente a Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los Amonitas.”         1 Reyes 11:4-7

Moloc es otro nombre  para Milcom y es el dios del estatismo que demanda el sacrificio de los hijos en el fuego. Moloc es una palabra derivada de la palabra melech o rey. Salomón construyó un templo a este dios en lo que llegó a ser conocido como el Monte de Olivos. Entonces, Salomón adoraba a Milcom/Moloc el dios abominable de los amonitas, construyó un templo en su honor y todo esto para placer a su esposa amonita. ¿No hay una conexión con la madre de Roboán?

Cuando Roboán subió al trono el punto de contención con las tribus del norte era los impuestos tiránicos y el trabajo forzado de su padre Salomón. Probablemente eran un resultado de las doctrinas relacionadas con la adoración de este dios, Milcom/Moloc, dios del gobierno centralizado. No son de acuerdo con los límites que Dios pone en el gobierno civil ni las instrucciones para los reyes según su Ley (Deuteronomio 17:14-20).

Roboán y sus jóvenes consejeros aprendieron en las grades universidades de este paganismo. Supuestamente el ídolo era un hombre gordo de metal. El área de su panza era un horno. Con las llamas enfurecidas colgaron al niño sobre los brazos del ídolo rojos con el fuego al punto de fundirse. La inmoralidad sexual era parte de la adoración a estos dioses. El estado fundado sobre la doctrina de este dios, Moloc, proveyó la manera de deshacerse de la incomodidad de los embarazos inconvenientes. ¿El aborto moderno es más civilizado? En algunos videos del ultrasonido del aborto el niño trata desesperadamente de escapar de las tijeras del médico lo corta en pedazos. El aborto no cambia el hecho de que la mamá es mamá. Es una mamá con un niño muerto por la mano de su propia madre. Es un pecado especialmente horrible.

La religión de Moloco es la misma religión que adora al gobierno mesiánico que tenemos hoy en día disfrazado atrás del engaño de la santa democracia. Cualquier tipo de gobierno que no tiene la Ley de Dios como su base, como el fundamento de su filosofía de la estructura de la sociedad, siempre se convierte en un gobierno tiránico. La forma del gobierno no es una garantía de la justicia, paz, seguridad y prosperidad.

Las consecuencias de exceder los límites que Dios pone al gobierno civil según su Ley son inseguridad, escasez, desempleo, violencia, corrupción, injusticia y eventualmente colapso de la sociedad. El pago del pegado siempre es la muerte tanto para sociedades como para individuos. Son consecuencias tan seguras como las de ignorar la ley de la gravedad.

Estas ideas son muy atractivas a las generaciones que las aceptan, especialmente en tiempos de crisis, porque prometen soluciones al instante sin considerar las consecuencias al largo plazo y sin considerar lo que Dios ha dicho. Las consecuencias son graduales como la levadura pero tan seguros como un toque de la electricidad.

En nuestros tiempos evaluamos a nuestros diputados por el número de leyes y programas que aprueban y luego nos quejamos de las cargas pesadas que ponen sobre la espalda de los demás, pero ellos mismos no están dispuestos a mover ni un dedo para levantarlas (Mateo 23:4). ¡Ay de ustedes, diputados maestros de la ley, hipócritas y corruptos! (Mateo 23:15) ¿Pero no somos nosotros que seguimos votando por la misma salvación por ley? ¡Ay de nosotros, hipócritas!

Hay un mundo de diferencia entre los resultados esperados y los resultados reales de un programa del gobierno. La intención de los subsidios a la producción agrícola es ayudar a los productores pobres y al consumidor supongo. El resultado real es que 85% de estos fondos van a 15% de los productores más grandes de México.[1]

Es la política de la envidia que nos enseña evaluar a nuestros políticos por sus intenciones en vez de las consecuencias y la ética de la Ley de Dios. Nuestros políticos saben apelar a nuestra naturaleza pecaminosa y disfrazarlo en ropa santa. Muy maquiavélico.

Seguramente la generación de Salomón aceptó las tiranías del gobierno gradualmente. Después de todo, Salomón era un rey sabio y su reino prosperó a todos. Las consecuencias de su abandono del pacto con Dios cayeron sobre la siguiente generación. Ellos tenían que pagar la cuenta. ¡Qué herencia tan bonita para nuestros hijos!

Roboán es ejemplar del apetito voraz de los gobiernos para robar recursos del pueblo y abusar su poder. Al subir al trono las diez tribus del norte le rogó aliviar el trabajo duro y el yugo pesado que su padre, Salomón, había puesto sobre ellos. Al inicio, el nuevo rey pidió consejo de los consejeros viejos de su padre. Dijeron, “Si Su Majestad trata con bondad a este pueblo, y condesciende con ellos y les responde con amabilidad, ellos le servirán para siempre.” (2 Crónicas 10:7)

Pero Roboán actuó según su carácter y formación criado según la instrucción en la adoración de Moloc. Rechazó el consejo de los ancianos y consultó, “con los jóvenes que se habían criado con él y que estaban a su servicio” (2 Crónicas 10:8). En la Biblia, uno es joven hasta cumplir los 40 años. Roboán tenía 42 cuando subió al trono. Sus amigos eran de la misma tela y su consejo garantizó la tragedia de la división del pueblo. Dijeron, “respóndales de este modo:”

“Mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre. Si él les impuso un yugo pesado, ¡yo les aumentaré la carga! Y si él los castigaba a ustedes con una vara, ¡yo lo haré con un látigo!” (2 Crónicas 10:10, 11)

La respuesta de las tribus del norte era predecible. Rebelaron contra el trono, se separaron para formarse en una nación independiente.

Es fascinante el papel que juegan los impuestos en esta historia. Se repite en todos tiempos. El rey Jorge III de Inglaterra insistía en cargar las colonias de Norteamérica con impuestos sobre impuestos. Edmund Burke era un diputado inglés durante estos tiempos. Como los ancianos que dieron sabio consejo a Roboán, Burke profetizó que los colonos iban a rebelar si el rey no aliviaba el yugo pesado de los impuestos.

Los colonos también estaban muy molestos con la política de los representantes del rey de entrar en sus casas buscando evidencias de actividad criminal sin un permiso de un tribunal. ¿Qué buscaban? Contrabando, productos de venta sobre que no habían pagado el impuesto del rey. El dicho mercado negro y el contrabandear solo existen donde un gobierno impone el yugo de impuestos tan severo que la gente no puede sobrevivir sin buscar maneras invisibles para comprar y vender sus necesidades básicas de la vida.

La ética según la Secretaria de Educación Pública de México (la SEP) en parte dice, “Ahora bien, lo que, desde la política, suele entenderse por «educación ética» es, en realidad, el «moldeamiento moral» de los ciudadanos y, en el límite, la conminación (amenaza) legal a comportarse «éticamente», por ejemplo, pagando los impuestos, bajo la amenaza de penas legales, con lo cual, dicho sea de paso, las normas éticas se transforman en realidad en normas morales o en normas jurídicas.” Anota el énfasis en el pago de impuestos.

A veces los gobiernos alivian los impuestos un poco, como cancelaron la tenencia de autos en Puebla, pero nadie cuestiona el dogma del poder ilimitado del gobierno para oprimir al pueblo con impuestos. Esperan el momento propicio para subir los impuestos otra vez y siempre con pretextos de ayudar al pueblo.

Samuel avisó al pueblo de Israel que un rey iba a imponer impuestos tiránicos (1 Samuel 8) de 10%. José impuso un impuesto de 20% que también la Biblia llama tiranía. Ahora en México la suma de los impuestos sobre la nómina es 40% del costo total a la empresa, es decir para cada $100 pesos que la empresa tiene que levantar de nómina el empleado sólo lleva a casa $60. El costo real está escondido del empleado por medio de un sistema de cálculos complicados pero el resultado real es un nivel de impuestos cuatro veces más alto de lo que la Biblia llama tiranía. ¿El pueblo recibe los servicios prometidos por haber pagado estos impuestos? Más bien gran parte va a las bolsas de los políticos y sus compañeros de la élite.

Y nos preguntamos porque no hay empleo, porque la economía está en el suelo. La respuesta oficial del gobierno y lo que cree el pueblo según lo que aprenden en las escuelas de la SEP es que el capitalismo monopolístico internacional es la causa. El capitalismo monopolístico no es posible sin la ayuda del gobierno para controlar la competición. La política de la envidia rehúsa tomar responsabilidad por uno mismo. ¿No tenemos nuestros propios monopolios? ¿Qué te Pemex y Telmex?

No estamos diciendo que el gobierno civil no necesita fondos para financiar sus funcionamientos sino que los impuestos en las naciones modernas son excesivos por dos razones: 1. Esperamos la salvación por ley humanan, más de lo que Dios ha delegado al gobierno civil, cosas que sólo Dios puede proveer, y 2. No consideramos válido los límites sobre los impuestos que Dios aprueba en la Biblia para las funciones aprobadas para el gobierno civil.

Dios ha delegado al gobierno civil la administración de la justicia según la Ley de Dios (Romanos 13:1-7) hasta la administración de la pena de muerte. No es la única institución con esta responsabilidad, la familia y la iglesia también tienen funciones de juicio adentro de los límites de su jurisdicción. El gobierno que Dios diseñó para el ser humano empieza con el autodominio de las personas que juzgan sus propias vidas según la Ley de Dios. Hoy en día no confiamos que esto es posible y demandamos más y más controles externos mientras la iglesia ha abandonado la enseñanza de la Ley de Dios.

En la Biblia las funciones del gobierno civil son la defensa externa y la justicia interna limitado a los delitos designados en la Ley de Dios como crímenes civiles. Estos delitos incluyen p.ej. el homicidio, el robo, y la imposición de los contracto entre los ciudadanos. El poder de la pena de muerte está delegado solamente al gobierno civil. En enfoque de la Ley de Dios siempre está en los derechos de la víctima, no en el poder del estado.

Estas funciones eran financiadas por un impuesto relacionado con el censo. Se encuentra el primer censo en Éxodo 30:11-16, Números 1:2, 49; 4:2, 22; 14:29; 26:2-4. El impuesto del censo era a. obligatorio, b. cada varón 20 años de edad en arriba, c. anual, y d. una cantidad fija y baja, no un porcentaje. En Éxodo 6:11-16 el concepto de la expiación = kofer (כֹּפֶר) pudiera ser un pago para rescate o la protección. Era un impuesto para el servicio del gobierno civil para la protección contra los malos.

Algunos pueden cuestionar si fuera posible tales límites en nuestro querido México. Se dicen que hay gente tan pobre que no pueden pagar aún un impuesto bajo. Ya están pagando un impuesto regresivo e injusto, el IVA. ¿Por qué son pobres? ¿No puede ser los impuestos tiránicos que ya tenemos? ¿Cómo cambiaría esta situación si determinamos obedecer la ley de Dios al nivel de nuestro gobierno civil?

Roboán – personaje trágico en una obra trágica.[2]

No importa las veces que he leído esta historia siempre grito, “¡No lo hagas! ¡Escucha a los ancianos!” En la Grecia antigua, la tragedia tenía como objeto un efecto purificador en el espectador.[3] En la Biblia tiene como objeto enseñarnos los dos caminos de vida y muerte.

El resultado de la necedad de Roboán fue un desastre. Las tribus del norte se separaron de Judá siguiendo a un nuevo rey, Jeroboán. Roboán no reconoció que era un caso perdido y mandó a Adonirán, jefe del trabajo forzado, tras ellos. Añadió sal a la herida e Israel lo mataron a piedras (2 Crónicas 10:18). Por poco Roboán escapó con vida.

Al llegar a Jerusalén todavía no le había caído el veinte y movilizó a su ejército para atacar a Israel y traerlos bajo su reino a fuerza. Dios mandó a un profeta para avisarle que todo lo que sucedió fue según su plan para cumplir la palabra que le había comunicado a Jeroboán hijo de Nabat por medio de Ahías el silonita. (2 Crónicas 10:15)

Aquí podemos preguntarnos si todo este desastre era según la voluntad de Dios, ¿por qué culpar a Roboán? La respuesta requiere todo una ponencia aparte, pero en breve, Dios es soberano y somos responsables. Por medio de la rebeldía de Roboán, cayó el juicio de Dios sobre todo el pueblo. Confiamos que Dios juzga con juicio justo. Evaluamos los hechos de la historia por medio del lente de lo que la Biblia nos enseña de Dios y no por nuestros propios criterios.

Esta duda es una versión de la pregunta que nos ponen los inconversos, “Si Dios es bueno y todopoderoso, ¿por qué hay tanto mal en el mundo?” Implica que Dios no es bueno o no es todopoderoso. Él que rehúsa creer en Dios de a causa de la existencia del mal apela a los absolutos de la moral pero sin un fundamento en su cosmovisión. Si les preguntamos, ¿cómo determina que es el bien y el mal? van a ofrecer varias versiones relativistas de la ética/moral ninguno de las cuales son sustentables lógicamente.

El cristiano no evalúa la bondad y poder de Dios de acuerdo con el mal como evidencia para juzgarlo sino empieza con lo que la Biblia dice de Él como sus presuposiciones. Así concluimos que si Dios es absolutamente bueno y todopoderoso Él tiene una razón suficientemente moral para permitir que exista el mal. El opuesto es someter a Dios al juicio del pecador, cosa que jamás sucederá. Dios tenía una razón suficientemente moral para dejar a Roboán actuar según su necedad. ¡Aguas! no culpas a Dios por el mal (Santiago 1:13). Si te cuesta aceptar esto considera lo que dijo Pablo.

“Pero tú me dirás: «Entonces, ¿por qué todavía nos echa la culpa Dios? ¿Quién puede oponerse a su voluntad?» Respondo: ¿Quién eres tú para pedirle cuentas a Dios? «¿Acaso le dirá la olla de barro al que la modeló: “¿Por qué me hiciste así?”»”
Romanos 9:19-20

Con el juicio de Dios contra Salomón cumplido parece que Roboán había aprendido su lección e iba a seguir la voluntad de Dios. Los levitas del norte que Jeroboán no dejó servir dejaron sus tierras y casas para vivir en Judá y apoyaban a Roboán. Su fidelidad duró tres años.

“Después de que Roboán consolidó su reino y se afirmó en el trono, él y todo Israel abandonaron la ley del Señor y le fueron infieles.” (2 Crónicas 12:1)

Todo Judá participó en el pecado de Roboán. Fue su propio pecado, “con sus pecados provocaron los celos del Señor más que sus antepasados” (2 Reyes 14:22). Abandonaron la adoración del Señor para los dioses de las naciones que Dios había echado de la tierra.

El juicio de Dios a estas infidelidades fue el ataque de Sisac, rey de Egipto. Tomó los tesoros del templo y del palacio real. Roboán tenía que reemplazar los escudos de oro de su padre con escudos de bronce. Cada vez que Roboán salió del palacio para el templo los guaridas portaban los escudos de bronce, un recuerdo constante de la gloria perdida. También perdió algunos de sus ciudades fortificadas.

El profeta Semaías regañó a Roboán y los jefes de Judá, “Así dice el Señor: “Como ustedes me abandonaron, ahora yo también los abandono, para que caigan en manos de Sisac.” 2 Crónicas 12:5. Confesaron su pecado y se humillaron ante Dios. Dios estaba al punto de destruir a Jerusalén (2 Crónicas 12:7). No perdieron toda su libertad pero desde luego la dinastía de David era vasallo de otras naciones. Dijo Dios, “Serán sus siervos para que aprendan la diferencia entre servirme a Mí y servir a los reinos de los países.” (2 Crónicas 12:8).

El resumen del reino de Roboán dice todo, “Hizo lo malo porque no dispuso su corazón para buscar al Señor.” (2 Crónicas 12:14). Observa la estrecha conexión entre la guerra espiritual y las consecuencias en el mundo material: la pérdida del poder político, la depresión económica y la pérdida de la paz.

No pienses que estas historias son para otra época en el plan de Dios. Son para nosotros. “Todo eso sucedió para servirnos de ejemplo, a fin de que no nos apasionemos por lo malo, como lo hicieron ellos.” (1 Corintios 6:10) “Todo lo que se escribió en el pasado se escribió para enseñarnos, a fin de que, alentados por las Escrituras, perseveremos en mantener nuestra esperanza.” (Romanos 15:4)

La Biblia is para toda la vida, incluyendo la economía y el gobierno civil. Si rechazamos la Palabra de Dios como el fundamento para toda la vida otra literatura va a llenar el hueco. Tal como las doctrinas de los dioses ajenas reemplazaron las Escrituras para la generación de Roboán las necedades absurdas de los filósofos modernos han reemplazado las Escrituras en el mundo moderno. Es más, no son necedades inocentes sino profundamente malignas y estas ideas flotan en el aire intelectual sin ser detectadas.

A pesar de la evidencia en contra hay cosas que se creen porque son consistentes con una visión del mundo aceptada por el pueblo y perpetuado por el sistema de educación pública – y esta visión es aceptada como sustito por los hechos y la realidad.[4] “No hay nada tan absurdo,” bromeó el filósofo-diplomático Cicerón, “que no puede ser dicho por un filósofo.”[5]

No hay hecho no interpretado. El pensamiento del ser humano empieza con un juego de presuposiciones acerca de la realidad, el conocimiento y la ética que no son sujetos a la prueba y que son aceptados por fe. Este conjunto de creencias se llama una cosmovisión. Si tu cosmovisión no está 100% formada de la Palabra de Dios será formada por otros libros e ideas.

Las ideas que tomamos por hecho acerca del gobierno laico y la organización de la sociedad son de los filósofos de la ilustración como Maquiavelo, Descartes, Rousseau, Marx y Freud entre otros. Todos estos hombres negaban la depravación total del hombre y el pecado. Creían que era el mundo que necesitaba la salvación y no el ser humano. Son filosofías sumamente antitéticas a la fe cristiana y hostil a Dios.

No hay nada nuevo bajo el sol (Eclesiastés 1:9). Tres siglos antes de Cristo Epicuro enseñaba el materialismo, que la religión era la fuente de todo mal, que el ser humano era nada más que un montón de átomos y producto de la evolución y que el universo está regida por el azar entendido como la ausencia de la causalidad.[6] En un mundo regido por el azar y sin causalidad la ciencia y el avance tecnológico no son posibles. Cuando el hombre ateo hace la ciencia muestra que conoce al Dios de la Biblia a pesar de su insistencia en el materialismo (Romanos 1:18-32).

En el siglo veinte el mundo cosechó de la siembra de estas ideas diabólicas. En el nombre de la salvación del mundo los regímenes comunistas mataron a millones de inocentes. En el nombre de la salvación sexual proclamado por Kinsey la paternidad y maternidad van desapareciendo y miles de niños están sacrificados diariamente al Moloc devorador de los derechos al aborto.[7]

Lo que es preocupante es que estas ideas todavía gobiernan la psique del pueblo mexicano incluyendo a los cristianos evangélicos. Especialmente en las áreas de la organización de la sociedad y el dicho laicismo aceptamos el humanismo bautizado para parecer cristiano. Aún Satanás usó la escritura para tentar a Jesús. Es tiempo para la iglesia de retomar su responsabilidad de enseñar que la Biblia es para toda la vida. Así pensaba la iglesia por siglos.

El que no es conmigo, contra mí es. Lucas 11:23
Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. 1 Corintios 15:25



[1]Thomas Sowell, Basic Economics, a Common Sense Guide to the Economy, 4th edición, New York, Basic Books 2010, p. 62
[2] Tragedia: Obra dramática de asunto serio en que intervienen personajes nobles o ilustres y en la que el protagonista se ve conducido, por una pasión, una falla de carácter o por la fatalidad, a un desenlace funesto. Cayuela, Núria Lucena, ed. Diccionario General de La Lengua Española Vox. Barcelona: VOX, 1997.
[3] Ibid.
[4] Thomas Sowell, Economic Facts and Fallacies, (Economía: Verdades y Mentiras). New York: Basic Books, 2008, versión electrónico Kindle, prefacio
[5] Benjamin Wiker, 10 Books that Screwed up the World and Five More that Didn’t Help, Washington, DC: Regnary Publishing, 2008. p. 1
[6] http://es.wikipedia.org/wiki/Epicuro
[7] Según el Drudge Report (http://www.drudgereport.com/), se han abortado 55 millón de inocentes desde la decisión del corte suprema de los EEUU in 1973 de legalizar el aborto.

De Piñatas y Reyes Parte IV Salomón el Sabio

El Rey Salomón, el rey sabio…¿tal vez no tanto? 1 Reyes 1-11, 2 Crónicas 1-10

Estamos estudiando la guerra espiritual por medio de un estudio de los reyes del linaje real de David. Aprendimos que la guerra espiritual no está desconectada con la vida cotidiana aquí en la tierra en la carne. Lo que sucede en la tierra en el tiempo refleja y es una consecuencia de la guerra entre Dios y sus enemigos, los poderes y potestades en los lugares celestiales.

Además aprendimos que el contexto de la guerra espiritual es el Pacto entre Dios y el hombre. Un pacto es un acuerdo entre dos personas no iguales que incluye obligaciones y está sellado con un juramento. Tiene cinco cláusulas:
1. Nombrando el Rey (Dios)
2. Identificando sus representantes.
3. Estipulando las reglas, la Ley
4. Destacando las sanciones, bendiciones y maldiciones por cumplir o no con el acuerdo según la Ley del pacto, y
5. Visionando el futuro, la herencia, en otras palabras el principio de la siembra y cosecha (Gálatas 6:7).

La historia de Salomón es muy conocida a todos aun a los inconversos, el rey más sabio de toda la historia. Era tan sabio porque reconoció su necesidad y cuando Dios le ofreció conceder el deseo de su corazón Salomón pidió sabiduría para gobernar bien al pueblo de Israel. En términos del pacto pidió sabiduría para ser un buen representante de Dios en la tierra administrando bien la justicia según la Ley de Dios. La definición bíblica de la sabiduría es la habilidad de discernir entre el bien y el mal. El fundamento o cimiento o punto de partida de la sabiduría es el temor del Señor según el mismo Salomón (Proverbios 1:7; 9:10).

salomon-historiaEl máximo ejemplo de la sabiduría de Salomón es el incidente con las dos mujeres batallando sobre el niño. Un juicio sabio dependía del pacto y la ley. La ley requiere que un juez establezca todo hecho con el testimonio de uno o dos testigos (Deuteronomio 17:6; 19:15; 1 Timoteo 5:19). No está permitido juzgar sobre opiniones de cómo es el corazón del acusado, sus motivaciones. Por eso, no se debe obligar a un acusado someterse a un examen de detector de mentiras y la información ganada así no debe ser aceptada como testimonio o limitarlo a evidencia circunstancial.[1]

En el caso de las rameras y el bebé no había testigos, solo las dos mujeres. La sabiduría de Salomón se mostró en que sacó testimonio verdadero de ellas mismas. La que no era la mamá mostró una actitud cruel hacia al niño mientras la mamá real insistió en ceder sus derechos al niño para salvarle la vida.

Un segundo aspecto de la ley que se ve en este caso es el énfasis en los derechos de la víctima. El delito de la mujer que robó el niño no fue contra el estado sino contra su compañera y aún más contra Dios.[2] La justicia bíblica tenía que sostener los derechos de la víctima, la mamá del niño vivo, no sólo porque fue dañada por su compañera sino porque ella sirvió como representante de Dios. Dios siempre es la víctima principal en cualquier acto criminal. Fue obligatorio que Salomón impuso las sanciones especificadas en la Ley como el representante del Pacto de Dios en la tierra. La decisión judicial regresó al niño a su madre real pero no hay evidencia de otra sanción contra la compañera. Se fue libre y sin niño.

La sabiduría que Dios concedió a Salomón lo hizo también un gran científico. Estudiaba la naturaleza y escribió varias enciclopedias en que acumuló sus observaciones. Su sabiduría también impactó la vida económica del pueblo en formas muy prácticas. Hizo la plata tan común como las piedras. En el área de las relaciones extranjeras su sabiduría produjo años de paz. Estaba en paz con sus vecinos hasta que ellos le pagaban tributos y regalos (1 Reyes 4:21; 10:14, 24).

Y todo esto empezó con lo que se llama lo espiritual. La oración de Salomón de dedicación del templo es ejemplar (1 Reyes 8:22-53; 2 Crónicas 6:12-40). En su bendición al pueblo después de su oración dijo, “Que incline nuestro corazón hacia él, para que sigamos todos sus caminos y cumplamos los mandamientos, decretos y leyes que les dio a nuestros antepasados.” Luego Dios apareció a Salomón por la segunda vez e hizo un pacto con él. El pacto presenta los dos caminos, una promesa y una advertencia (1 Reyes 9:3-11; 2 Crónicas 7:11-22).

“…si me sigues con integridad y rectitud de corazón, como lo hizo tu padre David, y me obedeces en todo lo que yo te ordene y cumples mis decretos y leyes, yo afirmaré para siempre tu trono en el reino de Israel, como le prometí a tu padre David cuando le dije: “Nunca te faltará un descendiente en el trono de Israel.”
»Pero si ustedes o sus hijos dejan de cumplir los mandamientos y decretos que les he dado, y se apartan de mí para servir y adorar a otros dioses, yo arrancaré a Israel de la tierra que le he dado y repudiaré el templo que he consagrado en mi honor.”

Mientras Salomón caminó con Dios como su representante fiel había justicia, paz y prosperidad para el pueblo. Salomón hizo la plata tan común como las piedras en Jerusalén (1 Reyes 10:27). Su reino se extendía grandemente y el pueblo estaba en paz en todas sus fronteras (1 Reyes 4:24). Pero Salomón no terminó bien porque no era fiel en cumplir con su promesa de obedecer todo lo que Dios le había mandado. Confiaba tanto en su sabiduría y sus riquezas que se le olvidó de Dios. Parece que se pensaba arriba de la ley que por su éxito las leyes para los reyes de Israel en Deuteronomio 17:14-20 no le aplicaban.

»El rey no deberá adquirir gran cantidad de caballos, ni hacer que el pueblo vuelva a Egipto con el pretexto de aumentar su caballería, pues el Señor te ha dicho: “No vuelvas más por ese camino.” Deuteronomio 17:16

Los caballos de Salomón eran importados de Egipto y de Coa, que era donde los mercaderes de la corte los compraban. 1 Reyes 10:28

El rey no tomará para sí muchas mujeres, no sea que se extravíe su corazón…Deuteronomio 17:17a

…además de casarse con la hija del faraón, el rey Salomón tuvo amoríos con muchas mujeres moabitas, amonitas, edomitas, sidonias e hititas, todas ellas mujeres extranjeras, que procedían de naciones de las cuales el Señor había dicho a los israelitas: «No se unan a ellas, ni ellas a ustedes, porque de seguro les desviarán el corazón para que sigan a otros dioses.» Con tales mujeres se unió Salomón y tuvo amoríos. Tuvo setecientas esposas que eran princesas, y trescientas concubinas; todas estas mujeres hicieron que se pervirtiera su corazón. En efecto, cuando Salomón llegó a viejo, sus mujeres le pervirtieron el corazón de modo que él siguió a otros dioses, y no siempre fue fiel al Señor su Dios como lo había sido su padre David. Por el contrario, Salomón siguió a Astarté, diosa de los sidonios, y a Moloc, el detestable dios de los amonitas. 1 Reyes 11:1-5

…ni tampoco acumulará enormes cantidades de oro y plata. Deuteronomio 17:17b

El peso del oro que llegaba a Salomón en un año era de seiscientos sesenta y seis talentos de oro. (1 Reyes 10:14). Este versículo marca el principio de la caída de Salomón. No es por casualidad que este número 666, es la marca de la bestia en Apocalipsis13:18, un rey que abusa su poder.

Parece que mientras estaba fiel a Dios el pueblo cumplió con gozo lo que le pedía. Si era fiel a los límites que pone la ley acerca de los impuestos no había porque quejarse. Mucho del dinero que necesitaba para el Templo y los otros proyectos de construcción fueron pagados por los tributos que pagaron los reinos en las fronteras de Israel. El pueblo no estaba sujeto a los trabajos forzados porque,

“A los descendientes de los pueblos no israelitas (es decir, a los amorreos, hititas, ferezeos, heveos y jebuseos, pueblos que quedaron en el país porque los israelitas no pudieron destruirlos), Salomón los sometió a trabajos forzados, y así continúan hasta el día de hoy. Pero a los israelitas Salomón no los convirtió en esclavos, sino que le servían como soldados, ministros, comandantes, oficiales de carros de combate y jefes de caballería.” 1 Reyes 9:20-22).

Según lo que pasó con su hijo Roboán, esta actitud correcta hacia el pueblo cambió cuando Salomón abandonó el pacto con Dios. Al momento de tomar el reino, Jeroboán confrontó a Roboán diciendo, “—Su padre nos impuso un yugo pesado. Alívienos usted ahora el duro trabajo y el pesado yugo que él nos echó encima; así serviremos a Su Majestad.” (1 Reyes 12:4). Al fin de su reino Salomón era más como Saúl que su padre David y cumplió con la profecía de Samuel acerca de los abusos que los reyes no gobiernan según la ley de Dios siempre hacen (1 Samuel 8). Estos abusos son los mismos que hacen nuestros gobiernos modernos.

¿Cómo puede ser sabio un hombre que no puede controlar sus apetitos sexuales tanto que acumula 700 esposas y 300 concubinas? Sólo el tener 700 esposas implica una boda cada 3 semanas durante los 40 años de su reino. Como decimos en México, era puro pachanga. Su falla fue más que la imposibilidad de ser fiel a tantas esposas. El fondo era que estas mujeres le pervirtieron el corazón de modo que él siguió a otros dioses, y no siempre fue fiel al Señor su Dios como lo había sido su padre David.

Un hombre rico y antes sabio a quien Dios había hablado dos veces abandonó a Dios para otros dioses en plena violación del primer y segundo mandamientos: no tendrás dioses ajenos delante de mí y no te harás imagen de ninguna semejanza. En su vejez Salomón abandonó a Dios por otros dioses de los pueblos que antes le pagaban tributos. ¿Puede ser que la razón porque se casó con tantas mujeres extranjeras fue por falta de confianza en Dios para mantener la paz con estos pueblos? Empezó a adorar a Astarté, Moloc y Quemós. Espantosamente construyó templos para estos dioses en lo que en el Nuevo Testamento se conoce como el Monte de los Olivos.

En la genealogía de Jesús en Mateo aparecen cuatro mujeres, todas extranjeras: Tamar, Rajab, Rut y Betsabé. El problema no fue casase con una extranjera sino casarse con las que nunca se convirtieron en seguidores del Dios de Israel y nunca se sometieron al Pacto y la Ley de Dios. La diferencia se ve en las palabras de Rut a su suegra, “Tu Dios será mi Dios.”

El Señor, Dios de Israel, se enojó con Salomón precisamente de acuerdo con las maldiciones del pacto que hizo con Salomón (1 Reyes 9:3-11; 2 Crónicas 7:11-22). En las dos ocasiones en que Dios apareció a Salomón le había prohibido seguir a otros dioses. La consecuencia de su infidelidad fue que Dios le quitó el reino para dar a uno de sus siervos, Jeroboán. Jeroboán llegó a ser el primer rey de las diez tribus del norte conocido como Israel. Por la fidelidad de David no le quitó de los hijos de Salomón todo y le dejó Judá y Benjamín. Además de dividir la nación en dos partes en conflicto entre sí Dios levantó dos más enemigos de Salomón, Edom y Siria. Los tres enemigos eran parte de los mismos que antes pagaban tributo y honres a Salomón mientras era un representante fiel de Dios.

La conexión estrecha entre la guerra espiritual y la guerra física, entre el reino espiritual y los reinos en la tierra, entre la justicia de la Ley del Pacto y la injusticia de los sistemas del ser humano debe ser obvia en la historia de Salomón. La herencia que dejo a su pueblo era la maldición de sus pecados que empezó una cadena de eventos sobre los siguientes siglos de que el pueblo nunca recuperó. La cosecha de haber construido el templo al Moloc, el detestable dios de los amonitas, llegó a su colmo en el reino de Manasés quien pasó a su hijo por el fuego a este horrible dios del estatismo. (2 Reyes; 2 Crónicas 33). Era tan grave el pecado de Manasés que a pesar de las reformas del buen Rey Josías después del reino de Manasés no apagó la gran ira de Dios contra Judá. El pecado de Manasés era la gota que sobrellenó el vaso de la ira de Dios.

Unas pocas generaciones después de Josías todo terminó con la destrucción de Jerusalén y el templo de Salomón, la muerte de demasiados horriblemente y la dispersión en cautiverio (1 Reyes 25; 2 Crónicas 36) precisamente como Salomón había orado en la dedicación del templo.

“Cuando pequen contra Ti (pues no hay hombre que no peque) y estés lleno de ira contra ellos, y los entregues delante del enemigo, y éstos los lleven cautivos a la tierra del enemigo.” 1 Reyes 8:46

Esto fue el tema de los profetas repetidas veces. Eran los procuradores del Señor que trajeron las demandas legales del Rey Celestial por haber quebrado el Pacto y faltar en vivir según su ley.

La siembra de la semilla de desobediencia espiritual trae la cosecha de ser conquistado y llevado cautivos. La solución es igual espiritual e igualmente trae respuesta en el espacio y tiempo.

…si recapacitan en la tierra adonde hayan sido llevados cautivos, y se arrepienten y Te hacen súplica en la tierra de los que los llevaron cautivos, diciendo: ‘Hemos pecado y hemos cometido iniquidad, hemos obrado perversamente,’ si se vuelven a Ti con todo su corazón y con toda su alma en la tierra de sus enemigos que los llevaron cautivos, y oran a Ti…escucha Tú desde los cielos, el lugar de Tu morada, su oración y su súplica y hazles justicia. Perdona a Tu pueblo que ha pecado contra Ti, todas las transgresiones que hayan cometido contra Ti, y hazlos objeto de compasión ante los que los llevaron cautivos, para que tengan compasión de ellos.” 1 Reyes 8:48-50

Todo esto junto con todos los conceptos desarrollados en la Biblia se encuentra en la Tora, los primeros cinco libros de la Biblia. Moisés rogó a Dios de dejarlo verle a Dios en todo su esplendor. No es posible para el ser humano aguantar ver la gloria de Dios en todo su esplendor. Dios lo puso en la hendidura de la peña y pasó declarando su gloria.

“—El Señor, el Señor, Dios clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor y fidelidad, que mantiene su amor hasta mil generaciones después, y que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado; pero que no deja sin castigo al culpable, sino que castiga la maldad de los padres en los hijos y en los nietos, hasta la tercera y la cuarta generación.” Éxodo 34:5-7

La ley de la siembra cosecha es tan segura como la ley de gravedad. No hay separación de la guerra espiritual de la vida cotidiana. Donde el Espíritu opera hay acción espiritual.

No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. Gálatas 6:7

Autor: Roger Oliver


[1] Gary North, Tools of Dominion, the Case Laws of Exodus, Tyler, TX, The Institute for Christian Economics, 1990, p. 280, 291

[2] Ibid p. 280.

De Piñatas y Reyes III- Los Reyes de Israel en la guerra espiritual: David vs. Saúl

Los Reyes de Israel en la guerra espiritual: David vs. Saúl 

En I y II de Reyes y I y II de Crónicas todos los reyes de Judá son evaluados en comparación con su padre David quien siempre fue fiel al Señor su Dios.
El grado de éxito de los reyes de la dinastía de David fue evaluado según esta norma espiritual y en cada caso las consecuencias eran históricas y concretas. Ganaron o perdieron guerras, había justicia o injusticia y prosperidad o pobreza de acuerdo con la fidelidad del rey al Señor.
Siendo que David es la marca de éxito según Dios vale la pena estudiar su vida para entender mejor los reinos de sus hijos. 

saul y davidSe ve un contraste marcado entre la vida de David y Saúl, que ilustra lo que significa ser siempre fiel al Señor Dios. David siempre busca la voluntad de Dios; Saúl asume que está bien con Dios según las circunstancias y cuando parece que van según sus propios deseos. En 1 Samuel 23 esta diferencia está muy clara.
Los filisteos atacaron el pueblo de Queilá y cuando David se enteró consultó al Señor, “¿Debo ir y luchar contra los filisteos?” El Señor le dijo que sí. Cuando los soldados expresaron sus dudas David consultó otra vez al Señor para confirmar la decisión y otra vez el Señor le dijo que fuera y que iba a entregar al enemigo en sus manos. (1 Samuel 23:1-6)
Cuando se enteró Saúl que David iba a Queilá asumió que Dios había entregado a David en sus manos. Dijo, “¡Dios me lo ha entregado! David se ha metido en una ciudad con puertas y cerrojos, y no tiene escapatoria.” Dijo esto a pesar de saber que la voluntad de Dios era que David lo iba a reemplazar como Rey en la siguiente generación y no su hijo Jonatán.

Jonatán dijo a David, “No tengas miedo—le dijo—, que mi padre no podrá atraparte. Tú vas a ser el rey de Israel, y yo seré tu segundo. Esto, hasta mi padre lo sabe.” (1 Samuel 14:17). Nota que Saúl no consultó a Dios sino que asumió que Dios estaba con él.
En cuanto David sabe que Saúl venía con su ejército para destruirlo consulta al Señor otra vez. Esta vez lo hace por medio del líder espiritual o religioso, Abiatar el sacerdote Levita que llevaba el efod [1].

“¿Nos entregarán los habitantes de Queilá a mí y a mis hombres en manos de Saúl? Y el Señor le contestó: —Sí, los entregarán.” (vs. 12). Así David escapó de la mano de Saúl. En las dos ocasiones David obedeció la palabra del Señor. En la primera ocasión ganó una batalla y en la segunda escapó del desastre que Saúl tenía planeado para él. En contraste Saúl asume que Dios está con él sin consultarlo y en este tiempo se vuelve enemigo de Dios.

Las acciones de los dos hombres ilustra el enlace estrecho entre lo espiritual y lo material. Si uno quiere éxito en la vida, tiene que empezar con Dios quien es espíritu, es decir no material pero real y todopoderoso. No puedes burlarte de Dios, lo que el hombre siembra cosechará (Gálatas 6:7).

La respuesta de David y Saúl al ser confrontado con su pecado es también muy diferente. Cuando Natán confrontó a David por su pecado con Betsabé, adulterio y homicidio, diciendo, “¡Tú eres ese hombre!”, David respondió, “¡He pecado contra el Señor!”
Cuando Samuel confronta a Saúl en dos diferentes ocasiones Saúl no acepta su responsabilidad sino ofrece pretextos para justificarse.

En la primera ocasión no esperó a Samuel para ofrecer los sacrificios antes de ir a la guerra contra los filisteos. Su respuesta a Samuel era, “Pues como vi que la gente se desbandaba, que tú no llegabas en el plazo indicado, y que los filisteos se habían juntado en Micmás, pensé: “Los filisteos ya están por atacarme en Guilgal, y ni siquiera he implorado la ayuda del Señor.” Por eso me atreví a ofrecer el holocausto. Samuel respondió, “¡Eres un necio! No has cumplido el mandato que te dio el Señor tu Dios.” (1 Samuel 13:11-13).

En la segunda ocasión no cumplió con el mandato de Dios de eliminar todo el pueblo de los amalecitas. Saúl era tan egoísta que después de la batalla fue a Carmel para erigir un monumento a él mismo. Luego Saúl y Samuel se encuentran y Saúl atreva decirle que había cumplido con todas las instrucciones del Señor. Pero no fue así, no destruyó a los rebaños de los amalecitas y no había matado a su rey.
Samuel le pregunta, “Pues, ¿qué significa estos sonidos de las ovejas y vacas que escucho?” Saúl contesta otra vez con un pretexto para justificar su desobediencia, “Son las que nuestras tropas trajeron del país de Amalec. Dejaron con vida a las mejores ovejas y vacas para ofrecerlas al Señor tu Dios, pero todo lo demás lo destruimos.” No solo mintió también culpa a las tropas supuestamente bajo su mando. ¡Que comandante tan excelente!
Las dos características de David que son la norma para los demás reyes de su dinastía son:
1- Siempre buscar la voluntad de Dios antes de tomar una decisión o acción y
2- Aceptar la responsabilidad por medio de confesar y arrepentir de sus pecados.

Hay una conexión indivisible entre estos hábitos espirituales y las acciones y decisiones tomadas en las vidas de los reyes David y Saúl. El ejemplo es David tanto para nosotros como para sus hijos los reyes de Judá.

El Pacto
Nada de esto tiene sentido si no entendemos y tomamos en cuenta el Pacto entre Dios y el hombre. Un pacto es un acuerdo entre dos personas no iguales que incluye obligaciones y está sellado con un juramento. Dios es tan diferente a nosotros que no puede relacionarse con nosotros a su nivel. Somos sus criaturas y Él es Dios. Dios eligió relacionarse con nosotros por medio de un pacto. Dios hizo un pacto con sí mismo de condescender al nivel de su creación para preservarla y salvarla de la causa del pecado, no solo al ser humano sino toda la creación y por medio de su representante el ser humano.
El pacto siempre ha sido el mismo pero expresado en diferentes formas a lo largo de la historia. Hablamos del pacto de Noé, de Abraham, de Moisés, de David y el Nuevo Pacto. Todos tienen las mismas características. La forma del pacto que es consistente en todos e incluye cinco clausulas:

1. ¿Quién es el mero mero? – Dios
2. ¿Quién es su representante? Seres humanos que funcionan como sus representantes en la tierra y las instituciones que Dios decretó: la familia, la iglesia o asamblea de su pueblo y el gobierno civil.
3. ¿Cuáles son las reglas? – la Ley de Dios, las estipulaciones del pacto. Se contiene en los 10 mandamientos y las leyes de caso en toda la Biblia.
4. ¿Cuáles son las sanciones para obedecer o desobedecer las reglas? – Las bendiciones y maldiciones por obedecer o desobedecer a Dios. Levítico 26, Deuteronomio 28.
5. ¿Este asunto tiene futuro? – la herencia, la esperanza del progreso de Dios en su plan de salvar la creación. Incluye bendiciones tanto como maldiciones sobre las futuras generaciones. Habla de la ley de la siembra y la cosecha.

La guerra espiritual es siempre entre los que cumplen el pacto y los que rompen el pacto. En el caso de David, siempre fue fiel de obedecer las estipulaciones del pacto y de confesar su pecado cuando no. Saúl no obedeció a Dios, no confesó su pecado ni consultaba a Dios. David murió con honor y hasta hoy es el Rey más famoso en la historia del mundo conocido como el rey justo, un hombre conforme al corazón de Dios. Hasta hoy Saúl es conocido por ser un tirano y un fracaso como rey, rechazado por Dios.

En los siguientes artículos vamos a ver como los reyes de Judá llevaron a cabo la guerra espiritual cumpliendo o rompiendo el pacto, aceptando y confesando sus pecados o no, y la cosecha que produjo en sus reinados.

Vamos a ver las siguientes características de estos reyes:

Cuando anduvieron en el camino de su padre David, fiel al Señor y su Pacto

  • Removieron los ídolos del pueblo
  • Reestablecieron la adoración de Dios, el servicio en el templo.
  • Enseñaron la Ley de Dios a todo el pueblo. Organizaron y mandaron a los levitas y sacerdotes de ir por todo Judá y Jerusalén para enseñar como era la responsabilidad de ellos y en algunos casos los reyes mismos visitaban a todo su reino proclamando la Ley de Dios.
  • Renovaron el Pacto con Dios.
  • Consultaron a Dios primero antes de tomar una decisión o acción especialmente en una crisis.
  • Confiaron en Dios por la victoria cuando el enemigo los atacaron.
  • Dios bendijo al pueblo con victorias sobre sus enemigos, grades botines de guerra, paz y prosperidad.

Cuando abandonaron el camino de su padre David, infieles al Señor y su pacto.

  • Reestablecieron la adoración de los ídolos en todo el pueblo
  • Abandonaron el culto en el templo, la adoración de Dios.
  • Abandonaron la enseñanza de la Ley de Dios al pueblo
  • Abandonaron el Pacto con Dios
  • Consultaron a sus consejeros y amigos que compartieron su idolatría en vez de consultar a Dios. Confiaron en su fuerza militar en vez de confiar en Dios.
  • Separaron la adoración de Dios, es decir la vida espiritual, de la política e hicieron pactos (tratados) con los pueblos paganos y enemigos de Dios. En efecto, hicieron del pueblo de Dios enemigos de Dios.
  • Dios maldijo al pueblo y sufrieron grandes derrotas por la mano de sus enemigos, a veces con ejércitos más pequeños de lo de Judá. El pueblo sufría inseguridad, violencia y pobreza. Perdieron a sus hijos en las guerras y perdieron sus riquezas como botín de guerra pagado a sus enemigos.

En todos los casos había una religión que motivaba a estos reyes. Nunca fue cuestión de la neutralidad. La neutralidad es un mito. “El que no es conmigo, contra mí es.” (Mateo 12:30)

¿Y qué de nosotros? ¿Nuestras familias? ¿Nuestras iglesias? ¿Nuestra nación y nuestros líderes políticos? Cuando celebramos la santa cena repetimos las palabras de Jesús, “Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre.” Como aplican estos conceptos en nuestros tiempos modernos es un tema que esperamos desarrollar sobre tiempo. Es un tema clave al propósito de este sitio, vision-mexico.com donde estamos construyendo los cimientos intelectuales para la futura civilización cristiana en México.

Próximamente hablaremos del Rey Salomón, el rey más sabio, ¿o era?.

Te invito a leer la parte I y parte II de este artículo, de Reyes y Piñatas.

Autor: Roger Oliver

[1] Una vestidura sacerdotal» (Éx. 29:5; 35:9, 27; 39:2–22; Lv. 8:7; 1 S. 2:28). Aunque no se llevaba en ocasiones ordinarias, era necesario cuando se buscaban instrucciones de parte de Dios (cp. 1 S. 21:9). Así, la recepción de respuestas de Dios queda relacionada con el Urim y Tumim, que estaban en el pectoral (Éx. 28:28: cp. Nm. 27:21; 1 S. 28:6; Esd. 2:63; Neh. 7:65). Ventura, Samuel Vila. Nuevo Diccionario Biblico Ilustrado. TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 1985.

De Piñatas y Reyes – Parte II – La Guerra Espiritual

La Guerra Espiritual

En la primera parte de esta serie (aquí) hablamos de la costumbre de la piñata. Descubrimos que siempre estamos enseñado algo si queremos o no, si creemos o no. Argumenté que la forma en que se practica la costumbre de la piñata hoy en día enseña más la avaricia que lo que era parte del catecismo católico acerca de la batalla contra la tentación. Todavía pienso mejor dejar la costumbre en el pasado. Como dijo Juan el Bautista acerca de la venida del Señor Jesucristo, “El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no produzca buen fruto será cortado y arrojado al fuego.” (Mateo 3:10). La otra opción es sacar provecho de la costumbre para enseñar a nuestros hijos acerca de la guerra espiritual.

Prefiero abandonar la piñata pero si insistimos en la costumbre, propongo usarla para enseñar la guerra espiritual.

  • La piñata representa los enemigos de Dios, nuestra batalla no está contra carne y hueso sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales (Efesios 6:12).
  • La pala representa la espada del Espíritu que es la palabra de Dios (Efesios 6:17).
  • La venda representa que libramos la batalla por fe y no por vista (2 Corintios 5:7).
  • Los dulces representan las bendiciones del Reino de Dios (Mateo 25:34) y la corona que nos espera (1 Corintios 9:25).

Observé que antes de intentar enseñar un concepto vale la pena asegurar que lo entendemos nosotros como papás. Esto es el tema de este artículo, ¿qué es la guerra espiritual? Primero tenemos que entender el concepto de espiritual y corregir algunas ideas erróneas que han infectado la iglesia moderna.

¿Qué significa espiritual?

Charlando con mi esposa, Marcy, un día acerca de la espiritualidad ella dijo, “Por años tenía la idea que la espiritualidad era una emoción de sentir la presencia de Dios. Siempre buscaba una experiencia emocional de la presencia de Dios o no me sentía espiritual. Cuando estaba triste o bajo la influencia de otra emoción negativa pensaba que no era una persona espiritual en estos momentos a pesar de que seguía atendiendo mis deberes, atendiendo a los necesitados, haciendo en muchos casos lo que la Biblia llama buenas obras. De hecho, pasaba un buen rato sin poder sentir nada, especialmente durante el cambio de vida. Descubrí que esto es falso, no es bíblico.

En la Biblia, la espiritualidad es ser guiado por el Espíritu Santo. Significa obedecer los mandamientos en las Escrituras. La persona espiritual hace lo que la Biblia dice:

“Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es capaz de hacerlo. Romanos 8:5-7

Esto significa la aplicación de las normas cristianas, es decir la ley de Dios en la Palabra de Dios, a todas las áreas de la vida. No significa recluirnos de la sociedad y rendir el mundo a los enemigos de Dios. Significa dominio en el nombre de Cristo. La confesión cristiana es que Jesús es el Señor.

Entonces, “espiritual” no es una idea Gnóstica:[1] lo que es espiritual es bueno y lo que es material es malo. Por la nada hablo de una separación del cielo y la tierra, de lo creado del creador. La idea de espiritual en la Biblia indica poder y lo que es real pero no material. Siendo “espiritual” no significa “hecho de espíritu.” “Espíritu” no es una sustancia como un fantasma que mora en el “Cristiano espiritual.” El adjetivo, como en “hombre espiritual” o “cuerpo espiritual,” no significa etéreo, incorporal, inmaterial, de otro mundo, o aún lo paranormal. La verdadera espiritualidad toma forma mientras vivimos en este mundo en nuestros propios cuerpos obedeciendo la Palabra de Dios por medio del poder del Espíritu Santo.

El hombre espiritual crucificado con Cristo y lo que vive en el cuerpo es por la fidelidad del hijo de Dios quien le amó y dio su vida por él o ella (Gálatas 2:20). El fruto del Espíritu es concreto, palpable, y mostrado un nuestro trato hacia el prójimo (Gálatas 5:19-21). La persona espiritual cumple con la ley de Dios (Gálatas 5:13-18). La medida de la espiritualidad es las buenas obras que Dios preparó de antemano para que los hagamos (Efesios 2:10).[2]

¿Qué es precisamente la guerra espiritual?

Cuando nuestros padres, Adán y Eva, pecaron Dios hubiera estado en todo su derecho destruir toda la creación y empezar de nuevo. No sabemos porque pero decidió salvar la creación y no al instante sino sobre siglos batallando contra el mal. No es una guerra entre iguales. Satanás depende de Dios por su existencia y no puede hacer nada que Dios no permite. Lo más espantoso de todo esto es que Dios nos ha invitado a ser parte de su gran, glorioso y victorioso ejército.

Todas las características arriba mencionadas del concepto “espiritual” aplican a la guerra espiritual. Cuando decimos que “nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes (gobernantes) de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes (Efesios 6:12) no quiere decir que es con exorcismos y batallones de los Cazafantasmas.

Hay un enlace estrecho entre lo invisible (espiritual) y lo visible (material). El poder que gobierna lo material, la creación, es precisamente espiritual, Dios mismo. No es sólo el Dios que creó el universo sino es también el Dios que lo sostiene, se llama su providencia. Vivimos en un universo íntimamente personal. “Aun antes de que haya palabra en mi boca, oh SEÑOR, Tú ya la sabes toda. Por detrás y por delante me has cercado, y Tu mano pusiste sobre mí,” dijo David (Salmo 139:4, 5). ¿Creemos que Dios sabe todo y está tan cerca solamente a los creyentes? Está igual de cerca a los que rebelan contra Él.

La guerra contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes es el origen de los conflictos en nuestras familias hasta las guerras entre las naciones. Aun cuando la guerra espiritual brota en una guerra en la esfera física, el origen del conflicto está en la guerra entre Dios y sus enemigos, los potestades y poderes en este mundo en tinieblas. Las victorias y derrotas en esta guerra son gobernadas por la soberana voluntad de Dios para sus propósitos buenos y santos.

Las batallas y pruebas materiales pueden ser la mano del juicio de Dios (Levítico 26:17; Deuteronomio 28:25) tanto como una bendición a los victoriosos (Levítico 26:7, 8; Deuteronomio 28:7). Dios usa las naciones malignas como su instrumento de juicio (Habacuc 1:5-11) y luego los destruye por la mano de otras naciones y muchas veces pueblos igual malignos (Habacuc 2:1-14). “Las naciones y las ciudades se destrozaban unas a otras, porque Dios las castigaba con toda clase de calamidades,” (2 Crónicas 15:6).

La dinastía del Rey David es un excelente ejemplo de la relación estrecha entre lo espiritual y lo material. En la Parte III de esta serie vamos a introducir un estudio de estos reyes por medio de un análisis de esta historia presentada en 2 Crónicas.

Autor: Roger Oliver



[1] gnosticismo (también nosticismo) n. m. Doctrina religiosa esotérica y herética que se desarrolló durante los primeros siglos del cristianismo y que prometía a sus seguidores conseguir un conocimiento intuitivo, misterioso y secreto de las cosas divinas que les conduciría a la salvación. Diccionario General de La Lengua Española Vox. Barcelona: VOX, 1997. La secta La Luz del Mundo con su sede principal en Guadalajara está basada en esta herejía antigua del gnosticismo.

[2] Gracias a Gary DeMar y su artículo, “What is True Spirituality?”

De Piñatas y Reyes I – Un Cuento Moral de la Guerra Espiritual

 Un Cuento Moral de la Guerra Espiritual

En estos días de piñatas y reyes he estado meditando en asuntos de la cultura, el Reino de Cristo y la guerra espiritual. Esto es el primero de varios artículos sobre estos temas que espero compartir en nuestro sitio, www.Visión-Mexico.com

Mi esposa, Marcy, y yo hemos leído toda la Biblia cada año durante los últimos cuatro años usando un sistema que cubre el Nuevo Testamento y los Salmos dos veces y lo demás del Antiguo Testamento una vez. Creo que he aprendido igual o más en estos cuatro años meramente leyendo la Biblia así que aprendí en cuatro años en seminario. Puedes conseguir la lista de lecturas aquí: Plan de Lectura Bíblica Anual
Durante el mes de diciembre cada año hemos leído 2 Crónicas, la historia de la dinastía del Rey David. Es una historia de la guerra espiritual y me parecía interesante el enlace de estas historias con la costumbre de la piñata. Propongo escribir un análisis de estos reyes como ejemplos de la guerra espiritual pero primero la piñata.

PIÑATAcolorCuando pienso en la piñata pienso en México. Durante nuestro tiempo en Panamá y luego en Honduras hubo las piñatas pero siempre pensaba que era una costumbre importada de nuestro amado y bello México. En mis recuerdos la piñata es un costumbre de la navidad y los cumpleaños.

Según Wikipedia La Piñata no es única de México. Según el artículo su origen está en China y sus celebraciones de año nuevo. Marco Polo las tajo a Italia donde la piñata fue adaptada a las celebraciones de la cuaresma. De Italia el costumbre se difundió a España de donde fue llevada al mundo nuevo. Nuestra palabra piñata es del italiano pignatta que significa olla de barro como se usan tradicionalmente para el corazón de la piñata. Además hay evidencia que los aztecas y los mayas tenían un tipo de piñata.

PiñatasSe dice que los aztecas las utilizaban para sus fiestas al dios Huitzilopochtli. La adaptación de la piñata para el catecismo supuestamente nació como respuesta a este costumbre mexica pagana. Los frailes agustinos de Acolman convirtieron la piñata a materia didáctica.

La piñata original tenía la forma de una estrella con siete picos. Los picos representaban los siete pecados capitales y los brillantes colores de la piñata simbolizaban la tentación. La piñata se transformaba en una representación de la fe ciega y de la virtud o la voluntad para vencer el pecado. Los caramelos y otras golosinas dentro de la piñata representaban las riquezas del reino de los cielos, por lo tanto la enseñanza que se acompañaba con fe y una sola virtud podía vencer el pecado y recibir todas las recompensas de los cielos.[1]

Los siete pecados capitales son Lujuria, gula, avaricia/codicia, pereza, ira, envidia, y soberbia. Será mejor acudir a la Ley de Dios, los 10 mandamientos (Éxodo 20 y Deuteronomio 5) y a las 7 cosas que son una abominación a Dios en Proverbios 6:16-19.

“Hay seis cosas que el Señor aborrece,
y siete que le son detestables:
los ojos que se enaltecen,
la lengua que miente,
las manos que derraman sangre inocente,
el corazón que hace planes perversos,
los pies que corren a hacer lo malo,
el falso testigo que esparce mentiras,
y el que siembra discordia entre hermanos”.

Según la versión del mismo artículo en inglés, los dulces representan el pecado mientras están adentro de la olla y después de romperla se convierten en las bendiciones por haber resistido la tentación. “Parece que se permite comer el mismo pecado que resististe,” me dijo una mamá cristiana, “y por eso no me gusta la costumbre.”

La costumbre ha perdido en gran parte su significativo didáctico Católico y a cierto grado le doy gracias a Dios. La Palabra nos dice que la educación de los niños es responsabilidad de los padres y que debemos sacar provecho de cada momento para enseñarles con el fin de grabar en el corazón “todas estas palabras que hoy te mando.” (Deuteronomio 6:6) La gran comisión nos encarga con la tarea de enseñarles a obedecer todo lo que Jesús no ha mandado. Continuando con el mismo tema basado de la ley Pablo manda a los padres, “críenlos según la disciplina e instrucción del Señor.”

Siempre estamos enseñando. La decisión no está entre enseñarles todas estas palabras y no enseñar sino entre la religión bíblica y otra religión. Lo que a mí personalmente no me gusta es la reacción que se permite a los niños al romper la piñata. Parece todo una lucha libre motivado por la avaricia que aprueba momentos sin autodominio. Los niños pelean por ganar más que los demás hasta taclearse. Algunos lloran por no haber ganado nada. Otros no participan como si reconocieran que no está bien.

No tengo nada en contra de la competición pero esto está exagerado. Me parece una ceremonia al dios del materialismo. Además con tantos problemas con la obesidad y la diabetes en nuestros tiempos, ¿qué vale? Ya puedo escuchar de algunos, “Roger, no seas aguafiestas. Son recuerdos de la niñez.” ¿No hay otros recuerdos mejores que les podemos proveer? La cultura moderna promueva la idea que para ser divertido tiene que ser pecado con las invitaciones a los antros y la implicación que no es divertido si no involucra el abuso de alcohol, las drogas y el sexo fuera del pacto de un matrimonio. El cristiano sabe mejor divertirse que el pagano y siempre adentro de los límites de la Ley de Dios.

Prefiero abandonar la piñata pero si insistimos en la costumbre, propongo usarla para enseñar la guerra espiritual.

  • La piñata representa los enemigos de Dios, nuestra batalla no está contra carne y hueso sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales (Efesios 6:12).
  • La pala representa la espada del Espíritu que es la palabra de Dios (Efesios 6:17).
  • La venda representa que libramos la batalla por fe y no por vista (2 Corintios 5:7).
  • Los dulces representan las bendiciones del Reino de Dios (Mateo 25:34) y la corona que nos espera (1 Corintios 9:25).

Antes de intentar enseñar un concepto vale la pena asegurar que lo entendemos nosotros como papás. Pero esto espera la Parte II de esta serie, ¿qué es la guerra espiritual?