El Ciego no tan ciego – Porque vino Jesús (Juan 9)

Por Roger Oliver, 20/12/2016

En Juan 9, el ciego sanado por Jesús muestra una sabiduría teológica que supera la de los más grandes teólogos de su día. El ciego les mostró lo mal educados que eran.

“Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer.” Juan 9:30-33

Los teólogos se enojaron con el antes ciego y lo corrieron. No eran capaces de responder a su lógica. Lo despreciaron en público y terminaron su “amistad en Facebook.”

“Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.” Juan 9:34

La conclusión del asunto, porque esta historia está en la Bibla: Jesús dice claramente porque vino.

“Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.” Juan 9:39

¡Feliz navidad!

 

Jesús y Janucá

Por Roger Oliver

Hay un debate de moda en estos días en la comunidad cristiana acerca de la navidad, si es válida celebrarla o es una fiesta pagana romana. Encontré artículos relacionados con este debate acerca de Janucá diciendo que Jesús celebró esta fiesta y así nosotros también debemos celebrarla. Citan Juan 10:22 y 23 como prueba.

“Celebrase en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno, y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón.”

La fiesta de la dedicación era, de hecho, la fiesta de Janucá. La pregunta exegética es, ¿qué función literaria tiene la mención de esta fiesta en el contexto de Juan 10? ¿Es el punto del pasaje la celebración de Janucá o es meramente información para ubicar el incidente en un tiempo y lugar? El punto del pasaje es su encuentro hostil con los líderes judíos. Vs. 24

“Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.”

Los líderes judíos ya habían condenado a Jesús. Buscaban cómo eliminarlo. En este encuentro estaban buscando testimonio directo de la boca de Jesús para usar contra él en el tribunal. Jesús rehusó cooperar diciendo que ya les había dicho y mostrado por sus obras. Les dijo que no creían su testimonio porque no eran de sus ovejas.

Entonces, el punto del pasaje no es de animarnos a participar en la fiesta de dedicación renovando las tradiciones de los judíos. La mención de esta fiesta y el pórtico de Salomón en el templo es para ubicar el incidente en un tiempo y lugar. Es una manera de confirmar que este encuentro sucedió, es un hecho histórico y confiable. Esto es el sentido más claro del pasaje pero hay una ironía muy interesante en la mención de la fiesta de dedicación. No sé si es uno de los propósitos del autor, pero es interesante e irónico. Las observaciones de R.J. Rushdoony acerca de este pasaje son de valor.

“La ocasión de este incidente fue la fiesta de la dedicación, también llamada la fiesta de las luces. Conmemoraba la purificación y re-dedicación del Templo en 165 a.C. después de la profanación por Antíoco IV Epifanías (1 Macabeo 1:59; 4:52, 59; etc.) Era una fiesta de ocho días celebrando la liberación de un poderoso tirano extranjero. En 166 a.C. el Templo había sido profanado por Antíoco IV Epifanías y la liberación era celebrada anualmente en la mitad de diciembre. Mientras no cesaban el trabajo ni el negocio, era un tiempo de celebración y gozo. La euforia de la victoria teñía la vida de los judíos durante varias generaciones. Era el invierno, nos dice, y Jesús estaba caminando adentro del Templo en el pórtico de Salomón donde había protección de la lluvia. Nos dice en el versículo 24 que los judíos, quiere decir los líderes religiosos, rodearon a Jesús demandando, “¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.” Las palabras de nuestro Señor habían sido bastante claras pero lo que fue demandado era lenguaje explícito que podía servir como testimonio en un tribunal. Su condenación ya había sido decidida más o menos; lo que querían era lenguaje que podían usar contra Él. R.J. Rushdoony, The Gospel of John, p. 139.

La ironía es que era una celebración de la liberación de la tiranía de un poder extranjero celebrado en un tiempo de sujeción a otro poder tirano extranjero, el imperio romano. La libertad de esta tiranía estaba en el Rey Jesús, pero los líderes rechazaron a Jesús por el pacto que habían hecho con César. Luego cuando Pilato intentó librar “al Rey de los Judíos” gritaron, “No tenemos rey menos César.”

Los que argumentan que el cristiano debe participar en la fiesta de Janucá porque Jesús participaba están extrayendo del texto de Juan 10:22,23 lo que no es parte del argumento de Juan. Es el clásico error de interpretación, un texto sin contexto es un pretexto.

Aunque no hay nada que prohíbe al cristiano participar en la fiesta de Janucá, ésta no es más santa que la navidad. El silencio de Jesús acerca de esta fiesta tradicional de los judíos apoya la libertad del cristiano de celebrar la Janucá o la navidad o ambas o ninguna. El hecho de que Jesús estaba presente en el templo durante la celebración no puede obligar a nadie a participar ni en una ni en otra.

Jesús trajo el nuevo pacto. Reemplazó la circuncisión con el bautismo y la pascua con la Santa Cena. Durante su vida cumplía perfectamente toda la ley incluyendo las leyes ceremoniales que cambió bajo el nuevo pacto. Fue circuncidado. ¿Nos obliga a circuncidarnos? Participaba en la pascua de los judíos y todo el sistema del templo durante su vida. ¿Nos obliga a seguir con los sacrificios?

La fiesta de Janucá es una tradición de los judíos, no es parte de la ley de Moisés. El juicio de Jesús contra los fariseos fue que quebrantaban el mandamiento de Dios por sus tradiciones (Mateo 15:3). Parece como el movimiento de los judaizantes durante las primeras décadas de la iglesia antes de la destrucción del templo en 70 d.C. Obligaban a los gentiles a hacerse judíos. (Gálatas 2:11-14; 6:12,13) Pablo confrontó a Pedro por esta hipocresía. Le dijo,

“Si tú que eres judío vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a hacerse judíos?” (Gálatas 2:14)

Si celebramos la navidad o Janucá o ambas o ninguna, que lo hagamos para la gloria de Dios.

“Para libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes, y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud.” Gálatas 5:2

 

¿Es el 25 de diciembre una fiesta pagana del Imperio Romano? ¿Importa?

Por Roger Oliver

Algunos cristianos bien intencionados y piadosos rehúsan celebrar el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre porque se dice que tiene raíces en el paganismo del imperio romano. Parece que hay evidencia de que los primeros cristianos celebraban el nacimiento de Cristo en este día por otras razones y fue después que el gobierno romano lo hizo un día para celebrar uno de sus dioses del estado. Aún he leído que la iglesia empezó a celebrar el nacimiento del Salvador para corregir errores teológicos populares en estos tiempos que dudaban la humanidad de Cristo.

De todos modos, el 25 de diciembre ha sido conquistado por el Rey Jesús. Nadie hoy en día, ni ateo, ni musulmán, ni hindú, piensa que la celebración cristiana del nacimiento de Cristo es una celebración pagana de un dios romano desconocido y olvidado. Saben que es la celebración del nacimiento de Cristo. No debemos rendir lo que Cristo ha conquistado de sus enemigos, a pesar de que puede ser su origen.

En la navidad celebramos el nacimiento de Cristo, Emanuel, Dios con nosotros. No celebramos su cumpleaños, no sabemos en cuál día nació. En la inspiración de las Sagradas Escrituras, el Espíritu Santo no preservó esta información y confiamos que fue por una buena razón, probablemente para no hacer un ídolo del día.

Sin embargo, la celebración moderna de la navidad se ha convertido, en muchos sentidos, en una fiesta pagana pero no porque es la fecha que supuestamente los romanos celebraban uno de sus dioses del estado. La navidad ha llegado a ser un tributo a Mamón, el dios del materialismo, y la iglesia ha sido un participante complaciente. La falla de aplicar la Palabra/Ley de Dios a toda la vida es el porqué.

No hay nada en la Palabra de Dios que nos obligue a apartar un día para celebrar el nacimiento de Cristo. Respetamos a los hermanos que optan no participar, especialmente si la razón es porque la navidad ha llegado a ser una celebración del dios Mamón. Pero, tampoco es prohibido. Es un asunto de consciencia entre el creyente o la familia y Dios. Así dijo Pablo en Romanos 14.

“¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace.” Romanos 14:4-6a

Nuestra familia celebra el nacimiento de Cristo en la navidad sin la obligación de intercambiar regalos y someternos al estrés del consumismo moderno.

Si celebramos la navidad el 25 de diciembre o no, el peligro es quebrantar los mandamientos de Dios a causa de una tradición (Mateo 15:3). Por un lado, no podemos servir a Dios y a las riquezas (Mateo 24; Lucas 16:13). Por otro lado, no podemos servir a Dios y descuidar sus mandamientos.

¿Nos hace más santo rehusar participar en la navidad basado en unos hechos históricos dudosos y olvidados mientras ignoramos las demandas éticas/judiciales de la Ley del Rey Jesús sobre toda la humanidad? “El hacer justicia y derecho es más deseado por el Señor que el sacrificio.” (Proverbios 21:3) ¿No estamos en peligro de ser como el fariseo que oraba, “Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres”? (Lucas 18:11)

El significado ético/judicial del nacimiento del Rey de reyes ha sido perdido en muchos cristianos y por consecuencia en los no cristianos y la sociedad. Es una gran ironía hacer escándalo sobre los orígenes supuestamente paganos de la navidad mientras votan por el creciente poder del estado central en cada área de la vida cotidiana. Un hecho histórico no dudoso es que la religión pagana del imperio romano era precisamente al dios del estado.

En esta navidad, si la celebramos o no, podemos dar el regalo de amor entre nosotros. Podemos quitar la viga de nuestros ojos antes de criticar al hermano por celebrar o no la navidad. Que el mundo nos reconozca como discípulos de nuestro Señor por el amor entre nosotros. Y para las fiestas de navidad, así nos vestimos:

“…como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.” Colosenses 3:12-14

Dejemos que las siguientes palabras sean nuestro llamado a la acción y la renovación de nuestro compromiso al significado del nacimiento de Cristo:

“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente promover la justicia, amar la fidelidad y vivir obediente ante tu Dios.” Miqueas 6:8

En esta temporada y para el año que viene, esperamos que, “…la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.” (Colosenses 3:15-17)

De Piñatas y Reyes I – Un Cuento Moral de la Guerra Espiritual

 Un Cuento Moral de la Guerra Espiritual

En estos días de piñatas y reyes he estado meditando en asuntos de la cultura, el Reino de Cristo y la guerra espiritual. Esto es el primero de varios artículos sobre estos temas que espero compartir en nuestro sitio, www.Visión-Mexico.com

Mi esposa, Marcy, y yo hemos leído toda la Biblia cada año durante los últimos cuatro años usando un sistema que cubre el Nuevo Testamento y los Salmos dos veces y lo demás del Antiguo Testamento una vez. Creo que he aprendido igual o más en estos cuatro años meramente leyendo la Biblia así que aprendí en cuatro años en seminario. Puedes conseguir la lista de lecturas aquí: Plan de Lectura Bíblica Anual
Durante el mes de diciembre cada año hemos leído 2 Crónicas, la historia de la dinastía del Rey David. Es una historia de la guerra espiritual y me parecía interesante el enlace de estas historias con la costumbre de la piñata. Propongo escribir un análisis de estos reyes como ejemplos de la guerra espiritual pero primero la piñata.

PIÑATAcolorCuando pienso en la piñata pienso en México. Durante nuestro tiempo en Panamá y luego en Honduras hubo las piñatas pero siempre pensaba que era una costumbre importada de nuestro amado y bello México. En mis recuerdos la piñata es un costumbre de la navidad y los cumpleaños.

Según Wikipedia La Piñata no es única de México. Según el artículo su origen está en China y sus celebraciones de año nuevo. Marco Polo las tajo a Italia donde la piñata fue adaptada a las celebraciones de la cuaresma. De Italia el costumbre se difundió a España de donde fue llevada al mundo nuevo. Nuestra palabra piñata es del italiano pignatta que significa olla de barro como se usan tradicionalmente para el corazón de la piñata. Además hay evidencia que los aztecas y los mayas tenían un tipo de piñata.

PiñatasSe dice que los aztecas las utilizaban para sus fiestas al dios Huitzilopochtli. La adaptación de la piñata para el catecismo supuestamente nació como respuesta a este costumbre mexica pagana. Los frailes agustinos de Acolman convirtieron la piñata a materia didáctica.

La piñata original tenía la forma de una estrella con siete picos. Los picos representaban los siete pecados capitales y los brillantes colores de la piñata simbolizaban la tentación. La piñata se transformaba en una representación de la fe ciega y de la virtud o la voluntad para vencer el pecado. Los caramelos y otras golosinas dentro de la piñata representaban las riquezas del reino de los cielos, por lo tanto la enseñanza que se acompañaba con fe y una sola virtud podía vencer el pecado y recibir todas las recompensas de los cielos.[1]

Los siete pecados capitales son Lujuria, gula, avaricia/codicia, pereza, ira, envidia, y soberbia. Será mejor acudir a la Ley de Dios, los 10 mandamientos (Éxodo 20 y Deuteronomio 5) y a las 7 cosas que son una abominación a Dios en Proverbios 6:16-19.

“Hay seis cosas que el Señor aborrece,
y siete que le son detestables:
los ojos que se enaltecen,
la lengua que miente,
las manos que derraman sangre inocente,
el corazón que hace planes perversos,
los pies que corren a hacer lo malo,
el falso testigo que esparce mentiras,
y el que siembra discordia entre hermanos”.

Según la versión del mismo artículo en inglés, los dulces representan el pecado mientras están adentro de la olla y después de romperla se convierten en las bendiciones por haber resistido la tentación. “Parece que se permite comer el mismo pecado que resististe,” me dijo una mamá cristiana, “y por eso no me gusta la costumbre.”

La costumbre ha perdido en gran parte su significativo didáctico Católico y a cierto grado le doy gracias a Dios. La Palabra nos dice que la educación de los niños es responsabilidad de los padres y que debemos sacar provecho de cada momento para enseñarles con el fin de grabar en el corazón “todas estas palabras que hoy te mando.” (Deuteronomio 6:6) La gran comisión nos encarga con la tarea de enseñarles a obedecer todo lo que Jesús no ha mandado. Continuando con el mismo tema basado de la ley Pablo manda a los padres, “críenlos según la disciplina e instrucción del Señor.”

Siempre estamos enseñando. La decisión no está entre enseñarles todas estas palabras y no enseñar sino entre la religión bíblica y otra religión. Lo que a mí personalmente no me gusta es la reacción que se permite a los niños al romper la piñata. Parece todo una lucha libre motivado por la avaricia que aprueba momentos sin autodominio. Los niños pelean por ganar más que los demás hasta taclearse. Algunos lloran por no haber ganado nada. Otros no participan como si reconocieran que no está bien.

No tengo nada en contra de la competición pero esto está exagerado. Me parece una ceremonia al dios del materialismo. Además con tantos problemas con la obesidad y la diabetes en nuestros tiempos, ¿qué vale? Ya puedo escuchar de algunos, “Roger, no seas aguafiestas. Son recuerdos de la niñez.” ¿No hay otros recuerdos mejores que les podemos proveer? La cultura moderna promueva la idea que para ser divertido tiene que ser pecado con las invitaciones a los antros y la implicación que no es divertido si no involucra el abuso de alcohol, las drogas y el sexo fuera del pacto de un matrimonio. El cristiano sabe mejor divertirse que el pagano y siempre adentro de los límites de la Ley de Dios.

Prefiero abandonar la piñata pero si insistimos en la costumbre, propongo usarla para enseñar la guerra espiritual.

  • La piñata representa los enemigos de Dios, nuestra batalla no está contra carne y hueso sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales (Efesios 6:12).
  • La pala representa la espada del Espíritu que es la palabra de Dios (Efesios 6:17).
  • La venda representa que libramos la batalla por fe y no por vista (2 Corintios 5:7).
  • Los dulces representan las bendiciones del Reino de Dios (Mateo 25:34) y la corona que nos espera (1 Corintios 9:25).

Antes de intentar enseñar un concepto vale la pena asegurar que lo entendemos nosotros como papás. Pero esto espera la Parte II de esta serie, ¿qué es la guerra espiritual?

La Navidad y el árbol de Navidad

Cada año, la navidad recibe una paliza fuerte de algunos cristianos. Un ejemplo reciente mandado al sitio American Vision:

“Deuteronomio 12:30 dice que Dios odia estas cosas y que no debemos inquirir de ellas y hacer asimismo del Señor. El Rey Acaz hizo esta misma cosa y pagó las consecuencias, intentando traer algo de un templo pagano adentro del templo del Señor. El pasaje dice que esto se llama “hacer lo malo ante los ojos del Señor.” Ni mencionar que Yeshua no nació el 25 de diciembre”.

La respuesta: Puesto que los cristianos adoran a Yeshua y no a algún otro dios en la navidad el 25 de diciembre, no veo como aplica Deuteronomio 12:30. Sólo hace falta leer los mensajes que los cristianos se mandan los unos a los otros en este día.
Aquí hay uno de muchos que he recibido, “Feliz Navidad de nuestra casa a la tuya. Que tengan un día maravilloso con su familia y amigos celebrando el nacimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.”

De manera cohibida el Rey Acaz adoraba a otros dioses. Instaló un altar de dioses de los asirios en el templo (2 Reyes 16). Otra vez, no veo como el caso de Acaz aplica a la celebración del nacimiento de Jesús. Nadie está construyendo un altar a un dios pagano e instalándolo en un templo. El 25 de diciembre los cristianos adoran a Jesús. ¿Cómo es que adorando a Jesús representa hacer “lo malo ante los ojos del Señor”?

Mientras algunos argumentan que Jesús nació el 25 de diciembre, dudo que alguien lo haga de esta fecha un punto de doctrina. Es el día que los cristianos han elegido para dar atención especial al nacimiento de Jesús. Los Protestantes no consideran la navidad como un día santo de obligación como está designado en la iglesia Católica Romana. No hay obligación a asistir a la iglesia ni hacer actos no necesarios.

nacimiento-de-jesusLa celebración de la navidad es la celebración del nacimiento de Jesús. Esto es difícilmente una cosa mala dado que dos de los evangelios empiezan con la narrativa del nacimiento. Otros argumentan que el 25 de diciembre era originalmente una fiesta pagana, la celebración de un supuesto dios del sol. Sabemos que el sol no es un dios. El sol es una cosa creada. Dios creó el sol. Si seguimos el argumento del dios del sol tenemos que preguntarnos qué hacer con los días lunes (luna) martes (Marte), miércoles (Mercurio), jueves (Júpiter) y viernes (Venus). ¿Somos adoradores de ídolos porque asistimos a un grupo pequeño o celebramos nuestros cumpleaños en uno de estos días? Hemos tomado estos días. Ya no tienen el significado que los paganos los atribuían.

Sospecho que podamos encontrar algo pagano pasando durante cada uno de los 365 días del año.[1] ¿Debemos quedarnos en casa por el temor de participar en el paganismo? Dios preparó a Israel a entrar en la tierra de Canaán donde todo tipo de prácticas paganas sucedían. Israel tenía que retomar la tierra.[2] El argumento que los paganos hacían tal o cual cosa en este día es irrelevante.

Considera estos comentarios de James B. Jordan:
Y así mostramos que los romanos y otros pueblos paganos tenían una fiesta del solsticio de invierno para celebrar la subida del sol en los cielos y el cambio del frio al calor – ¿y qué? Todos los festejos paganos son réplicas perversas de los festejos verdaderamente piadosos. La adoración pagana del sol es una perversión de la analogía bíblica del sol a Cristo (Malaquías 4:2;[3] Salmo 19, etc.). El reconocimiento pagano del cambio en el año de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida, en el solsticio de invierno es nada más que una perversión de la verdad en el pacto con Noé. ¿Qué está mal con reclamar el solsticio de invierno para Cristo?

Hace mucho tiempo los cristianos decidieron retomar el 25 de diciembre de los paganos. Me parece una buena idea. Los musulmanes entienden esta idea mucho mejor que los cristianos. No les causó problema construir uno de sus sitos más santos sobre el cimiento de lo que era el templo de Israel. A los secularistas les encanta convertir las iglesias abandonadas en restaurantes y museos. Por otra parte los cristianos se retiran de cada avance temporal de los incrédulos y así prolongan su usurpación de la cultura. El cristianismo que sólo está a la defensa no es el cristianismo.

Arbol de navidad¿Y qué de los árboles de navidad?
Desde hace un tiempo un ministerio cristiano nacional solicitó de mi esposa un edredón con un arcoiris grande para servir como un fondo de sus presentaciones en las convenciones. Una vez asistí una de estas convenciones en Atlanta. Fui al puesto del ministerio y mencioné a la señorita representante del ministerio que mi esposa hizo el edredón. Con una mirada de frustración me dijo que una señora apenas había salido enojada señalando que el arcoíris era símbolo del movimiento homosexual y que los cristianos no deben usarlo. Le recordé que el arcoíris fue una creación de Dios y lo puso en los cielos para señal a Noé y las futuras generaciones que nunca jamás iba a destruir toda carne por medio de un diluvio (Génesis 9:12-17).

Así que, ¿quién es el dueño del arcoíris? Simplemente porque los homosexuales (y antes de ellos los de la nueva era y antes de ellos los duendes irlandeses) han malversado algo de la creación de Dios similar a lo que han hecho con el sexo, el matrimonio y la palabra “gay” no significa que no podemos continuar usando el arcoiris y darlo su significado correcto. De hecho, debemos trabajar para restaurar la imagen a su significado redentor original. En cambio, muchos cristianos rehúsan desplegar el arcoíris porque los sodomitas lo secuestraron.

¿Debemos dejar de usar la madera porque algunos buscan a “un hábil artesano para erigir un ídolo que no se caiga”? (Isaías 40:20). ¿Son todos los árboles paganos porque los paganos los han usado para hacer sus ídolos? ¡Claro que no! Dios ha designado un árbol para representar la vida.

Luego el ángel me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero, y corría por el centro de la calle principal de la ciudad. A cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce cosechas al año, una por mes; y las hojas del árbol son para la salud de las naciones. (Apocalipsis 22:1-2)

La Biblia nos dice, aún después de la caída del hombre en pecado, que “Todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada es despreciable si se recibe con acción de gracias,” (1 Timoteo 4:4 cc Génesis 1:31), aún la carne sacrificada a los ídolos (1 Corintios 10:14-33).

Durante milenios los adoradores de los ídolos han inclinado ante de los cuerpos celestes – el sol, la luna y las estrellas – llamándolos sus dioses. Había gente en los días de Isaías que consultaban a “sus astrólogos, los que profetizan por medio de las estrellas, los que pronostican cada luna nueva” (Isaías 47:13). Dios advirtió al pueblo de Israel de no levantar “los ojos al cielo y ver el sol, la luna, las estrellas y todo el ejército del cielo, y ser impulsado a adorarlos y servirlos, cosas que el Señor tu Dios ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.” (Deuteronomio 4:19)

Dios creó los cuerpos celestes para “señales de las estaciones, de los días y de los años, y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra,” (Génesis 1:14, 15). Incluso el mal uso de los cuerpos celestes no detuvo a Dios de la elección del sol, la luna y las estrellas para simbolizar a su nación elegida, Israel (Génesis 37:9-11; Apocalipsis 12:1-2). Ni se detuvo en usar una estrella para anunciar el nacimiento de Jesús (Mateo 2:2). Se dice de Jesús que es el “sol de la justicia” (Malaquías 4:2; ver también Isaías 30:26; 60:1-3).

Los paganos creen que hay poder en los objetos inanimados como el sol, la luna y las estrellas. Fíjate como Dios ridiculiza a los que cambian la buena creación de Dios, a las cosas que reclaman que deben ser adoradas (Isaías 44:12-20). El pueblo de Dios sabe que no es cierto. No se nos puede engañar ni intimidarnos; es sólo una pieza de madera creada por Dios para nuestro beneficio y placer. La podemos quemar para calentarnos, formarlo en una herramienta, construir un bote o una casa. ¿Debemos cortar los árboles en nuestros jardines porque Jesús fue crucificado en una madera?

Algunos se refiere a Jeremías 10:1-10 para abogar contra el uso del “árbol de navidad.” Jeremías está narrando la adoración de los ídolos y la ridiculiza” “Como los espantapájaros de un pepinar, sus ídolos no hablan; tienen que ser transportados, porque no andan. No les tengan miedo, porque no pueden hacer ningún mal, ni tampoco hacer bien alguno.” (10:5) ¿Quién entre nosotros cree que el “árbol de navidad” es un dios para adorar? Había figuras talladas y grabadas de querubines, palmas y flores abiertas en las paredes por dentro y por fuera del templo (1 Reyes 6:29). Las dos puertas fueron hechas de madera de olivo con figuras talladas del querubines, palmas y flores abiertas (1 Reyes 6:32).

Cualquier cristiano que se inclina hacia un árbol, busca consejo de él, intenta comunicarse con Dios o con el diablo por medio del él, o lo adora o a Dios por medio de él como si fuera un adivino (1 Samuel 28:3-25) pues este cristiano es un idolatra. Pero el uso de un árbol por tales cosas es muy lejos de la manera en que funciona un árbol de navidad en un hogar cristiano fiel. Los cristianos decoran los árboles con luces y ornamentos porque les trae gozo y deleite mientras conmemoren el nacimiento de Jesús. Si no te gusta, no compres un árbol. Tampoco denuncies a tu hermano cristiano de la idolatría basado en una supuesta origen y función pagana de los árboles de hoja perenne. ¿Qué pasa cuando termina la temporada de la navidad? El árbol está tirado con la basura o quemado en el jardín. Nadie haría esto a un ídolo.

En vez de condenar el árbol de navidad como una práctica pagana llevado a nuestras casas debemos recordar que Dios nos promete el “derecho al árbol de la vida” (Apocalipsis 22:14). Si la Biblia nos dice, “fíjate en la hormiga…en lo que hace, y adquiere sabiduría” (Proverbios 6:6), ciertamente podemos aprender cosas similares de las otras creaciones buenas de Dios, aún los árboles.
Simplemente porque los paganos podrían haber utilizados los árboles para adorar a sus dioses no significa que los cristianos no los pueden usar para enseñar algo acerca de Dios quien nos ha dado el “don inefable” de Jesucristo (2 Corintios 9:15). El árbol de navidad es un árbol de hoja perenne que nos recuerda que tenemos “vida eterna” en Jesucristo (Juan 6:40). La forma del árbol nos recuerda que somos “nacidos de arriba”[4] (Juan 3:3). Las hojas en forma de agujas nos acuerdan que Jesús fue “traspasado por nuestras transgresiones” (Isaías 53:5). Las luces colgadas en el árbol nos acuerden que Jesús es la “luz del mundo” (Juan 8:12) y por medio de Él seremos “la luz del mundo” a otros (Mateo 5:14). Los adornos que colgamos en las ramas nos recuerda que “toda dádiva buena y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces*, en quien no hay cambio ni fase de sombra.” (Santiago 1:17)

Por Gary DeMar, publicado con permiso de: americanvision.org. 25 de diciembre 2010

 


[1] Así algunos creen acerca de Cholula y sus muchas iglesias y santos, una fiesta cada día. Donde vivo (Roger) Parece que si no hay cohetes para un santo hay un ensayo de cohetes para un santo.
[2] El Salmo 150 manda al pueblo a adorar a Dios con varios instrumentos. Algunos eruditos en la Biblia opinan que antes de la conquista Israel no tenía instrumentos y que todos son instrumentos que adoptaron de los cananeos.
[3] Pero para ustedes que temen mi nombre, se levantará el sol de justicia trayendo en sus rayos salud. Y ustedes saldrán saltando como becerros recién alimentados.
[4] La palabra ἄνωθεν (anōthen) tiene un doble sentido: de nuevo o de arriba. Juan usa la palabra 5 veces, 3:3, 7; 3:31; 19:11 y 23. En las últimas tres el contexto se hace claro que significa “de arriba.” En las primeras 2 es posible tomar cualquier de los dos sentidos. Por la respuesta de Nicodemo parece que así se confundió. El autor usa la “pregunta malentendida” para enfatizar un punto importante. (NET Bible apuntes)