La Jerarquía Bíblica vs el Estado Administrativo

Por Roger Oliver

“Y todos éstos estaban bajo la dirección de sus padres en la música, en la casa de Jehová, con címbalos, salterios y arpas, para el ministerio del templo de Dios. Asaf, Jedutún y Hemán estaban por disposición del rey.” 1 Crónicas 25:6

Una orquesta es un buen ejemplo de cómo funciona la representación bajo el pacto de Dios, es decir la autoridad delegada, la jerarquía ordenada por Dios. Sin la dirección del maestro, la orquesta no puede producir la música que tanto agrada a nuestros oídos. Pero no es un asunto de control a fuerza por el maestro. Si los músicos no son auto-disciplinados ni se someten voluntariamente, tampoco sirve la dirección del maestro.

Así es la jerarquía voluntaria de nuestro Trino Dios, el modelo para toda jerarquía humana desde la familia hasta las organizaciones más grandes y complejas. En contraste, la jerarquía burocrática del estado mesiánico que intenta ser dios, depende del poder coactivo del ejecutivo para forzar la cooperación del pueblo por temor. Es un gobierno de permisos en vez de un gobierno de leyes. Piensa en los controles sobre el pueblo que pone nuestro gobierno: INE, CURP, RFC, tu licencia de conducir, la verificación de tu auto, los impuestos, pasaportes y visas, etc. Para ejercer tus derechos en México, tienes que pagar el permiso. Si tienes que pagar, ¿es un derecho?

Estamos viviendo como esclavos en Egipto y no nos damos cuenta. ¿Piensas que tienes la libertad de educar a tu hijo como mejor crees? ¿Sabes que si tu hijo de más de 6 años no está en el sistema de la SEP no puedes conseguirle un pasaporte, el gobierno no te va dejar salir del país con tu niño? ¿Esto es libertad? Nota que el estado moderno es un dios que no tolera al Dios de la Biblia y su gobierno sobre la familia.

“Quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.” 1 Corintios 11:3

Un detalle que nos pasa en este pasaje es que no hay mención del estado, el gobierno civil. El papel del gobierno civil bajo Dios es el de castigar a los malhechores y alabar a los que hacen bien. ¿Bien según cuál norma? Según la norma de la Ley ética/judicial de Dios. Su función no es prevenir el mal, es de castigar el mal después de que haya sucedido un delito. Tampoco es de proveer lo que sólo Dios puede proveer, seguro social, etc. No es el control de los bienes que pertenecen a los individuos y a la familia ni el control de la economía.

El dinero por decreto del estado es otra violación de la ley de Dios. Produce la inflación, un tipo de impuesto escondido que roba al pueblo sus bienes. El gobierno civil que dicta por decreto lo que el pueblo puede usar para el intercambio económico, es decir la moneda, evita la necesidad de rendir cuentas al pueblo. ¿Qué, pues, es el papel del gobierno para la economía y el dinero bajo la ley de Dios? Cito Gary North,

“¿Cuál es la función del gobierno civil en regular una economía? Principalmente, es castigar las prácticas fraudulentas o violentas y con eso reducir la frecuencia de tales prácticas. Establece las reglas de competencia, y las hace cumplir. Ha de ajustarse a los principios bíblicos en cuanto al gobierno civil, y en el campo de la economía, ha de honrar los principios de la labor, el libre intercambio, la oferta basada en la competencia, y debe asegurar el cumplimiento de los contratos voluntarios. También ha de asegurar pesos y medidas honestas (dinero honesto). Cuando todos los participantes conocen las reglas con anticipación, pueden hacer sus planes en consecuencia.” Gary North, Heredarán la Tierra, p. 196, 197

¿Quién nos da la habilidad de avanzar económicamente, el estado o Dios?

“Acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.” Deuteronomio 8:18. ¿Qué pasa si nos olvidamos de Dios y buscamos las riquezas por medio de la política del estado moderno? “Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis.” Deuteronomio 8:19

Según este texto, ¿qué es la causa de nuestros problemas económicas hoy en día? El estado mesiánico es un dios ajeno.

“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.” Gálatas 5:1.

La Importancia Del Salmo 110

Joel MacDurmon

El Nuevo Testamento cita el Salmo 110 más que ningún otro pasaje del Antiguo Testamento. Este énfasis apostólico merece más atención de la que ha recibido hasta ahora. En las referencias del Nuevo Testamento a este pasaje encontramos las claves determinantes de la escatología, es decir, de la doctrina del futuro. Las ideas resultantes que recogen la manera cómo Pedro, Pablo, y otros aplican el Salmo 110 remueven gran parte de la comprensión popular de la profecía y de la enseñanza del “fin de los tiempos”. Una comprensión más coherente ayudará a los Cristianos modernos a ver a través de la fatalidad y pesimismo populares, a través de la histeria apocalíptica maníaca, y en lugar de ello, abrazar una vida Cristiana optimista y orientada a objetivos que muchos aún no han considerado.

El Salmo 110, simplemente, enseña:

(v.1) que el Señor (Adonai) se sentará a la diestra del Todopoderoso (Yaweh), y mientras el Señor sostenga esa posición de su trono, el Todopoderoso vencerá a todos sus enemigos.
(v. 2) que esta conquista se produce a través del poder de la fuerza del Señor aplicada en contra de sus enemigos (en otras palabras, la entronización del Señor no quiere decir que Él se sienta en lo alto y se desconecta de los asuntos mundanos, sino todo lo contrario). Este punto es ratificado y recibe nuevo énfasis en el v. 5.
(v. 3) que durante el tiempo que Él está gobernando en Su trono, el pueblo de Dios se reune voluntariamente y le sirve,
(v. 4) que el Señor no reina como cualquier otro rey ordinario, sino como un rey-sacerdote eterno como Melquisedec (Melquí-Zedek en hebreo significa “Mi Rey es justo”) – un punto fuertemente enfatizado de Cristo en el libro de Hebreos .
(v. 5) que el Señor-Sacerdote-Rey se ocupa en el sometimiento de sus enemigos desde su asiento entronizado, y por lo tanto de manera conjunta con el Todopoderoso.
(v. 6) que Su gobierno se extiende sobre naciones incrédulas y sobre las cabezas de las naciones; Él es realmente un Rey de reyes.
(v. 7) Él no se detendrá para descansar o abandonar la batalla, lo que significa Su dedicación en la constancia de Su misión hasta la finalización de la tarea. Esta es la lectura simple del texto.

Los escritores del Nuevo Testamento recogieron y aplicaron este mensaje simple como Jesucristo lo cumplió. Pedro anuncia que esta misión, esta entronización comenzó cuando Cristo ascendió al Padre (Hch. 2:31-36). Por lo tanto, Cristo está sentado en ese trono ahora; el reino de Dios no es esperado en ningún futuro “venida” o “aparición” con el fin de inaugurar a su líder: Él se ha sentado en Su trono de una vez por todas. Cristo tenía claramente este pasaje en mente para sí mismo: Él se refirió a su naturaleza divina con el fin de refutar a los fariseos (Mt. 22: 41-45), y para su inmediata reunión a la diestra de Dios con el fin de anunciar el juicio venidero sobre los líderes de Jerusalén (Mt. 26:64). Estos dos pasajes (entre muchos) son suficientes para demostrar cómo Cristo cumplió la profecía de Su entronización en su ascensión y reunión con el Padre. (El escritor de Hebreos deja esto claro también Heb. 1:1-3, 13).

Debemos, pues, esperar que el resto de la profecía fluya desde el mismo gobierno presente de Cristo de manera lógica y consistente como dice el Todopoderoso en el Salmo 110. Nosotros, de hecho, sí encontramos esto como enseña el apóstol Pablo en 1 Corintios 15. En la discusión de la realidad y la implicación de la resurrección victoriosa de Cristo, Pablo dice lo siguiente:

“Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida, entonces vendrá el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y poder . Porque él tiene que reinar hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el último enemigo que será destruido es la muerte” (1 Cor. 15:22-25).

De esto aprendemos que Cristo, en Su reino presente, continuará Su conquista hasta que suprima completamente toda oposición a Su gobierno. En este punto, después que Él haya suprimido todo dominio, toda autoridad, y no un momento antes, Él vendrá y resucitará a Su pueblo del último enemigo, la muerte. El escritor de Hebreos confirma esta idea de que Cristo reina actualmente, esperando que Sus enemigos sean hechos estrado de Sus pies (He. 10:12-13).

Encuentro esta serie de la profecía del Antiguo Testamento como la interpretan y aplican los autores del Nuevo Testamento para presentar una visión simple pero desafiante de la escatología. Es simple en la claridad con que los apóstoles la presentan: Cristo ya cumplió el versículo 1 del Salmo 110, y en la actualidad vivimos en el momento de la manifestación exterior histórica de la conducción de la guerra (Sal. 110: 2-7). Debemos esperar, como Cristo actualmente está esperando (He. 10:13) – experimentar un sometimiento gradual y progresivo de sus enemigos en la historia. Este proceso continuará hasta que haya abolido por completo toda oposición. Entonces, y sólo entonces, ha de venir a resucitar a los santos que han muerto en el ínterin.

Compare este entendimiento muy simple, obvio, y consistente con las opiniones “premilenialista” “dispensacional” y popularizada por C. I. Scofield en la Biblia de Referencia Scofield. En sus notas sobre el Salmo 110, “el doctor” Scofield comete agunos errores fundamentales, y también no trata los aspectos más importantes. Voy a citar sus notas exegéticas más relevantes primero, y luego trataré sus comentarios de forma individual. El escribe,

“La importancia del Salmo 110 es atestiguada por la notable importancia que se le da en el Nuevo Testamento. (1) Se afirma la deidad de Jesús, respondiendo así a los que niegan el significado divino completo de su título del N.T “Señor” (v 1; Mat 22. 41-45; Mc. 12:35-37; Lc. 20:41-44; Hechos 2:34-35; Heb 1:13; 10:12-13). (2) Este salmo anuncia el sacerdocio eterno del Mesías, una de las enseñanzas más importantes de las Escrituras (v 4;. Gen 14. 18, note; 7:1-28; 1 Tim 2:5-6;. Juan 14:6). (3) Históricamente, el Salmo comienza con la ascensión de Cristo (v 1; 20. Juan 17; Hechos 7:56; Ap. 3:21). (4) proféticamente, el Salmo espera (a) el momento en que Cristo aparecerá como la vara de fortaleza de Jehová, el Liberador de Sion (Rom. 11:25-27), y la conversión de Israel (v. 3; Joel 2:27; Zacarías 13:9; Véase Dt 30:1-9); y (b) el juicio sobre los poderes de los gentiles que precede a la creación del reino (vs. 5, 6; Joel 3:9-17; Zacarías 14:1-4; Apo. 19:11-21).”[1]

En los puntos (1) y (2) Estoy de acuerdo sustancialmente. De hecho, estoy de acuerdo con el punto (3), así que esta Escritura-comenzó a encontrar su realización históricamente con la ascensión de Cristo. Pero debió, incluir Hechos 2:34-35 como texto de prueba aquí en lugar de en su punto (2) solamente. En Hechos 2:32-36, Pedro enseña definitivamente que el Salmo 110: 1 encuentra su cumplimiento en la ascensión y la sesión de Jesucristo.

Lo más problemático en los puntos (3) y (4), su distinción arbitraria y artificial entre lo “histórico” y lo “profético” plantea la cuestión de interpretación. Desde la perspectiva del salmista (de la que Scofield debería haber comentardo en este punto), todo el Salmo se mantuvo “profético”, si tomamos este término en el sentido de “futuro”. Incluso la reunión de Cristo a la diestra del Padre se mantuvo en un futuro muy lejano para él. La arbitrariedad aparece en donde Scofield determina que trazar la línea. Él acepta la ascensión de Cristo como el cumplimiento único del versículo 1 del Salmo 110, y luego deja el resto del sometimiento de los reinos como una “profecía” centrada en un grupo étnico-Israel perteneciente sólo a un futuro lejano. Esto, por supuesto, tipifica el sistema dispensacional tradicional en general. Pero apenas hace justicia al propio Salmo 110, por no hablar de la interpretación que hacen los escritores apostólicos del mismo. Los más modernos dispensacionalistas “progresistas” han reconocido la unidad de la profecía en el Salmo 110:

“Efesios 1:20-22 y Colosenses 3:1 también ven a Cristo sentado a la diestra de Dios, con el último pasaje haciendo hincapié en el hecho de que todas las cosas están actualmente en sujeción a Él … Pedro se une a Pablo al subrayar el presente sometimiento de las autoridades y de los poderes a Él [1 Ped. 3:22]… Algunos dispensacionalistas han argumentado que la entronización del Salmo 110:1 tuvo lugar en la Ascensión, pero que el reino del Salmo 110:2 no se llevará a cabo hasta un tiempo en el futuro… Esta interpretación no tiene en cuenta el contexto literario de los Salmos y la forma en que se aplica el texto completo a Jesús en el Nuevo Testamento.” [2]

La línea arbitraria de Scofield conduce (¿o permite?) que él aplique mal el resto del Salmo a algún reino futuro, físico, israelí del mundo. Él por lo tanto, en su punto (4), separa la entronización actual de Cristo de “la vara de tu poder de Sion… en medio de tus enemigos.” Toma este material del Salmo 110:2 para aplicarlo sólo después del regreso físico de Cristo a la tierra y no a un sometimiento actual de sus enemigos. Esto contradice de plano a los apóstoles (Ef. 1:20-22; 1 Pedro 3:22.).

Además, Scofield reduce “tu pueblo” en el Salmo 110:3 a significar sólo el pueblo judío. Esto contradice el Nuevo Testamento, que habitualmente nos enseña que el pueblo de Dios incluye tanto a Judíos como a Gentiles (Romanos 2:26-29; Gal 3:26-29; Ef. 2:13-22), y que estas personas del Nuevo Testamento son los herederos elegidos, el pueblo dispuesto para el Rey-Sacerdote (1 Pedro 2:9-10; Apo. 1:5-6). Scofield espera una “conversión de los Judios” antes de que Cristo pueda ejecutar su conquista en la tierra. Mientras tanto, Cristo ha formado “Judios espirituales”, “reyes y sacerdotes” en su pueblo en todo el mundo, y expande Su dominio a través de la fe de ellos.

Aún más siguiendo su falsa división, Scofield, por último, ve un futuro juicio de los poderes gentiles que debe ocurrir antes del “establecimiento del reino.” Lo que he dicho hasta ahora ya ha disipado estas nociones; Cristo ya ha tomado Su trono, establecido Su reino, y ahora en la actualidad, de manera progresiva, juzga esos “poderes gentiles.”

Este simple Salmo y la clara interpretación dada al mismo por los apóstoles debe servir como un punto de inflexión para los Cristianos modernos. No esperamos un reino futuro. Nosotros no esperamos una conquista por parte de Cristo que comience por completo en el futuro. Más bien, Cristo ha establecido Su reino. Él tiene todo poder en el cielo y en la tierra (Mat. 28:18). Nos encontramos en medio de la conquista. Algo de esta espera la finalización, pero está iniciada y en curso en este momento.

Una referencia a menudo pasada por alto y algo oscura aparece en el último versículo del Salmo 110. El versículo 7 dice de nuestro Sacerdote-Rey conquistador, “beberá del arroyo en el camino, Por lo cual levantará la cabeza.” Los comentarios de la Biblia de Ginebra, “Bajo la semejanza de un capitán que está tan deseoso de destruir a sus enemigos, que no hará escasa la bebida en el camino, Él muestra cómo Dios va a destruir a sus enemigos.” En otras palabras, este Rey victorioso y Guerrero, no dejará el camino de Su batalla, incluso para refrescarse a sí mismo. Beberá en el camino, y no dejará de ir por el camino. No dejará por un momento su misión, ni se hará a un lado hasta que lo haya logrado.

Siguiendo este ejemplo de nuestro Mesías, los cristianos no deben permitir que nada les distraiga progresando en el reino de Dios. Nuestro Rey conquistador gobierna ahora y somete a muchos de acuerdo a Su voluntad y energía diaria. No debemos permitir que las falsas divisiones e interpretaciones de la Escritura nos distraigan de Su camino; por lo que muchos han dejado el camino con el fin de beber de los arroyos de Scofield y sus seguidores. Hay que volver a la batalla como Cristo lo ha ordenado, como los apóstoles lo entendieron, y como el pueblo de Dios, nos hemos expandido progresivamente hasta ahora.”

Notas finales:

[1] C. I. Scofield, La Biblia de Scofield de referencia (Nueva York: Oxford University Press, 1945), 645-5n1.
[2] Craig Blaising y Darrell L. Bock, Dispensacionalismo Progresivo (BridgePoint, 1993), 178, 312n7.
Artículo publicado 19 de junio de, 2009

Traducido por William García

wiax@hotmail.com

Honores a la Bandera Nacional – ¿Palabras Inocuas?

Por Roger Oliver

“Temerás al Señor tu Dios; Le servirás, te allegarás a Él y sólo en Su nombre jurarás.” Deuteronomio 10:20

“También han oído que se dijo a los antepasados: ‘NO JURARAS FALSAMENTE, SINO QUE CUMPLIRAS TUS JURAMENTOS AL SEÑOR.’  “Pero Yo les digo: no juren de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de Sus pies; ni por Jerusalén, porque es LA CIUDAD DEL GRAN REY.  “Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello.  “Antes bien, sea el hablar de ustedes: ‘Sí, sí’ o ‘No, no’; porque lo que es más de esto, procede del maligno. Mateo 5:33-37

“Por tanto, cuando me propuse esto, ¿acaso obré precipitadamente? O lo que me propongo, ¿me lo propongo conforme a la carne, para que en mí haya al mismo tiempo el sí, sí, y el no, no? Pero como Dios es fiel, nuestra palabra a ustedes no es sí y no.     Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús, que fue predicado entre ustedes por nosotros, por mí, Silvano y Timoteo, no fue sí y no, sino que ha sido sí en El. Pues tantas como sean las promesas de Dios, en El todas son sí. Por eso también por medio de Él, es nuestro Amén (así sea), para la gloria de Dios por medio de nosotros.” 2 Corintios 1:17-20

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro.” Mateo 6:24

¿Son sólo palabras el juramento a la bandera nacional?

¡Bandera de México!,
legado de nuestros héroes
símbolo de la unidad
de nuestros padres
y de nuestros hermanos,
te prometemos ser siempre fieles
a los principios de libertad y justicia
que hacen de nuestra Patria
la nación independiente,
humana y generosa
a la que entregamos nuestra existencia.

¿Dónde está Dios en estas palabras? ¿A esto entregamos nuestra existencia? ¿Qué opina Dios? Es un juramento de pacto con algo que no es Dios y una violación del primer mandamiento, “No tendrás dioses ajenos delante de mí.”

“Pero,” se dice, “son sólo palabras.” ¿Qué piensa Dios de esta actitud? Que tu sí sea sí y tu no, no. Si no tomas en serio tus juramentos, ¿son confiables tus votos de matrimonio? ¿Tus promesas de pagar a tiempo o cumplir un contrato?

¿Y qué de Romanos 13:1-7? “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.” Primero, ¿dónde en este pasaje dice que la sumisión a la autoridad civil establecida por Dios incluye un juramento de pacto a la bandera nacional? Segundo, ¿cuál es el papel del gobierno civil según este pasaje? Es servidor de Dios para nuestro bien. ¿Cómo? Por medio de castigar al que hace lo malo. (Romanos 13:4). Pedro dice que Dios envía o comisiona el magistrado civil para castigar a los que hacen el mal y reconocer a los que hacen el bien. (1 Pedro 2:13, 14) ¿Un gobierno que pone leyes que son abominación a Dios es siervo de Dios? ¿Un gobierno que demanda el homenaje que pertenece a Dios es siervo de Dios?

Pablo nos exhorta a orar por los magistrados en 1 Timoteo 2:2. ¿Para qué? ¿Para tener éxito en todo lo que quieren hacer? ¡No! Oramos por ellos para tener paz y tranquilidad y llevar una vida piadosa y digna. ¿Tenemos seguridad, paz y tranquilidad bajo el pacto con el Estado mesiánico? Esta exhortación era una ofensa a los magistrados en el imperio romano. Si el César es un dios, no oras por él, oras a él. ¿A esto entregamos nuestra existencia? ¿Son palabras inocuas?

¿No dijo Jesús de dar a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios? Primero, ¿Jesús está cancelando el primero y segundo mandamientos? No tendrás otros dioses delante de mí. No te harás imagen de ninguna semejanza. Además de la imagen de César, la moneda tenía una inscripción, “César, hijo de Dios.” ¿Es César hijo de Dios? El pueblo había hecho un pacto con César. Vivir bajo esta tiranía era juicio de Dios. ¿Quién es el dueño de toda la creación? ¿No es Dios dueño de César? Segundo, ¿por qué contesta así Jesús? Porque eran fariseos y partidarios de Herodes y querían sorprenderle en una palabra. Así contestó Jesús porque conocía su malicia. Tercero, ¿Nuestra lealtad de pacto pertenece a César o a Dios?

¿No es mi deber patriótico participar en los honores a la bandera? Esta pregunta es otra versión de las demás que ya hemos contestado con un detalle importante, la diferencia entre el patriotismo y el nacionalismo. El patriotismo honra a Dios, su Ley y su voluntad para la nación. El nacionalismo honra la soberanía del hombre, sus leyes y sus propósitos sin considerar lo que agrada u ofende a Dios. Según los siguientes versículos, ¿quién es el único soberano sobre la tierra? ¿Dónde está la justificación para el orgullo nacional?

Salmo 24:1, “De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.”

“De uno solo, Dios hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la superficie de la tierra, habiendo determinado sus tiempos y las fronteras de los lugares donde viven.” Hechos 17:26

Leyendo Daniel 3 me hizo pensar de los honores a la bandera. ¿Qué dirían Sadrac, Mesac y Abed-nego a la pregunta, ¿por qué en el Pierre Viret Learning Center no dan honores a la bandera en la ceremonia de apertura según lo que marca el manual de procedimientos del programa académico que usamos? Adaptando su respuesta a Nabucodonosor,

“No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos de la mano de este gobierno corrupto. Y si no, sepan que no serviremos al dios del estado, ni tampoco hacemos juramentos de pacto a cualquier símbolo o imagen.”

¿Qué pasó con Sadrac, Mesac y Abed-nego? Pasaron por la prueba, Dios los rescató, los hombres violentos del gobierno que les echaron en el horno murieron en la llama y el gobierno terminó glorificando a Dios. Nos preguntamos porque nuestro gobierno corrupto puede blasfemar contra nuestro Dios y porque Dios no ha dado más influencia a la iglesia en la sociedad. Puede ser porque el estado sabe que damos honor a nuestro Dios con los labios, pero seguimos dando honor al dios del estado con nuestras acciones. Seguramente Dios sabe.

Claro, hay banderas en la Biblia, para asamblea sobre la marcha y la organización del ejército en batalla. No hay evidencia de ceremonias de honores a las banderas. Dios es nuestra bandera y escudo. Lo que debe distinguir a una nación sumisa a Dios es su ética según la ley de Dios (Deuteronomio 4:5-8). De hecho, nuestra ética es famosa al nivel mundial. Es el tema de muchos chistes aun en nuestro querido México.

¿Y qué de la ética de los cristianitos? ¿Somos diferentes? Se revela cuando los contratamos. “¡Cuidado con los cristianitos! Te sacarán provecho en el nombre de dios.” Somos hermanos en Cristo. ¿No hablan los inconversos igual del pueblo cristiano? Los chistes de nuestra ética incluyen aún el pueblo cristiano. Un ejemplo.

Hubo un hermano en la iglesia que era carnicero. Otro hermano de la misma iglesia pasó a su carnicería para sus compras y le dice, “Hermano, fíame un kilo de carne.”

El hermano carnicero le responde, “No hermano, no puedo fiarte un kilo de carne.”

“¿Pero por qué? Somos hermanos en Cristo. No tengo para pagarte y debemos cuidarnos los unos a los otros. Por favor.”

“Sí, somos hermanos del Espíritu, pero no de la carne.”

¿Por qué es chistoso? Un buen chiste funciona porque tiene por lo menos un grano de verdad. Implica que el carnicero conocía al manito y sus hábitos en el trato de los demás. ¿Cómo cumplimos con el mandato de amar al prójimo como amamos a nosotros mismos? Según Pablo en Romanos 13:8-10, por medio de cumplir con los mandamientos 6 al 10 en nuestro trato cotidiano a los demás. Lo que distingue el amor cristiano es la ética cristiana.

En el Pierre Viret Learning Center celebramos una ceremonia de apertura cada mañana. Cantamos un himno marcial a Cristo nuestro Rey, recitamos los 10 Mandamientos, enseñamos un rasgo de carácter del cristiano y terminamos con la oración del Señor. El manual de procedimientos del programa académico que usamos requiere que esta ceremonia incluye un juramento a la bandera nacional, a la bandera cristiana y a la Biblia. Hemos visto que la costumbre es incluir la escolta, el juramento a la bandera nacional seguido cantar el himno nacional, un juramento a la bandera cristiana y un juramento a la Biblia.

Observamos que los juramentos a las banderas se contradicen. ¿Cómo podemos jurar entregar nuestra existencia a la bandera nacional y luego jurar nuestra lealtad al Salvador y su reino? ¿Y porque empezar con la bandera nacional? ¿No creemos que Cristo es soberano sobre México como es sobre toda la creación? Acerca del juramento a la Biblia, tampoco lo hacemos. Es hacer del libro un objeto de adoración sin enseñar la ética y juicio que demanda la Palabra/Ley de Dios. Es demasiado similar a los cultos en algunas sinagogas de los judíos mesiánicos. La Tora es parte del culto, pero un objeto para besar y adorar. Convierte la fe cristiana en misticismo mágico en vez de lo que es, ético/judicial. “Hacer justicia y juicio es a Jehová. Más agradable que sacrificio.” Proverbios 21:3

No hay porque preocuparnos que no demos honores a la bandera nacional ni que no cumplimos con la letra de la ley del programa académico en la ceremonia de apertura. Primero, la ley del estado no puede obligarnos a violar nuestra conciencia como personas y como institución privada. Segundo, no es un requisito que puede descalificar el Learning Center de ser una escuela de calidad del programa académico. Hablé con el liderazgo nacional y así me confirmaron. No pueden ni quiere obligarnos a violar nuestra conciencia.

Para los que todavía no están de acuerdo, es la política del Learning Center por las razones trazadas arriba. Si aún no estás convencido, tienes tres opciones: 1. Acepta la política sin murmurar, 2. Trae tu argumento bien pensado en contra a la administración, 3. Amablemente buscar una escuela que cumple con tus expectativas.

“Obedezcan a sus dirigentes y sométanse a ellos, pues cuidan de ustedes como quienes tienen que rendir cuentas. Obedézcanlos a fin de que ellos cumplan su tarea con alegría y sin quejarse, pues el quejarse no les trae ningún provecho. Oren por nosotros, porque estamos seguros de tener la conciencia tranquila y queremos portarnos honradamente en todo.” Hebreos 13:17, 18

[1] Curiosamente el profesor Raúl Bringas Nostti de la UDLA en su libro, Antihistoria de México: ¿Un Pasado sin Héroes, nación ni bandera, (Editorial Planeta Mexicana, México, DF, 2014) llama el himno nacional violento. No comparto la cosmovisión de este señor, pero estoy de acuerdo con su apreciación del himno nacional y de su análisis de la historia de México.

El Movimiento de Raíces Judías – Flores y Espinos

por Stephen Katz, Jews for Jesus

Como judíos cristianos, a menudo animamos a los gentiles cristianos a aprender de las raíces judías de su fe. Muchos son beneficiados por medio de lo que aprenden por medio de estas conexiones. Sin embargo, un segmento creciente de creyentes está demostrando un interés excesivo en sus raíces judías lo cual puede ser dañino a su salud espiritual.

El movimiento de raíces hebraicas o raíces judías se refiere a varias organizaciones con un énfasis común en recuperar el sabor judío original del cristianismo. Esta recuperación se logra por medio de estudiar la Biblia en su contexto judío, observando la Tora, guardando el Sabbat y las fiestas, evitando el paganismo del cristianismo, afirmando la existencia de los evangelios originales en el hebreo y, en algunos casos, desacreditar el texto griego del Nuevo Testamento. Los escritores como Roy Blizzard, David Bivin, Brad Young and Robert Lindsay han dado mucho ímpetu a este movimiento.

Una proliferación de maestros, ministerios e instituciones asociados con el movimiento de raíces judías/hebraicas tiene una presencia creciente en el Internet. Por consiguiente, muchos creyentes están intrigadas. En nuestros intentos de entender el movimiento, descubrimos una cierta falta de claridad que hace difícil caracterizarlo por algún juego de doctrinas compartidas. Algunas organizaciones asociadas con el movimiento ofrecen declaraciones de fe evangélicas en su entendimiento de la salvación. Otras están lejos de la marca.

Pastor Ken Garrison, Director of the Tsemach Institute for Biblical Studies, escribió un libro titulado, Raíces Hebraicas que puntualiza que la iglesia, al extraviarse de su herencia hebraica, ha caído en un error. Además, sostiene que se tiene que rechazar la doctrina de la Santa Trinidad como no bíblica. Roy Blizzard, mejor conocido que Garrison, se acerca a rechazar la infalibilidad de la Escritura y parece guardar una perspectiva aberrante, si no herética, de la Trinidad según la Cristian Research Institute.[1]

Si entras a uno de los chats mesiánicos puedes encontrar a gente que describe la Trinidad como una invención de los gentiles del concilio de Nicea. Es un malentendido flagrante – si no ignorancia espantosa – de la historia de la iglesia. Siendo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son cada uno descrito como Dios en la Escritura, el rechazo de la doctrina de la Trinidad como una invención humana mina la autoridad de la Palabra de Dios. Tanto las Escrituras hebreas como griegas proveen el cimiento para entender la naturaleza trinitaria de Dios. Los autores judíos del Nuevo Testamento expresaron la verdad de la naturaleza divina del Mesías basado en su conocimiento de la Biblia judía y su experiencia con Y’shua.

Dwight Prior, una voz importante para los evangélicos en el movimiento de raíces judías, advierte que algunos creyentes están dejando a Jesús y el cristianismo de a causa de su creciente cariño por el judaísmo y sus enseñanzas. Están cruzando una línea de la apreciación a la adulación de sus raíces judías. Da la impresión que estos cristianos desviados creen que una percepción especial de sus raíces de alguna manera eleva su estatus – como si fuera una superioridad inherente en el ser judío.

Estas personas se han olvidado que Dios ama a cada nación y que todas las culturas tienen una contribución única al Cuerpo de Mesías. Los gentiles que dicen, “No somos más gentiles a pesar de nuestro trasfondo,” están confundidos y en el camino a grandes problemas espirituales. Los partidarios de la llamada, Teoría de las Dos Casas se constituyen uno de estos grupos que han caído en este tipo de error.

Los maestros de las raíces hebraicas llaman a los creyentes de estudiar el hebreo y aprender de la cultura judía, cosa que la mayoría de nosotros podemos apreciar. No obstante, más frecuentemente, llaman a los gentiles a un estilo de vida observante de la Tora[2] con énfasis en las fiestas como una manera de acercarse más a Jesús y conformarse a su imagen. Implica que, si realmente quieres agradar a Dios, si realmente quieres ser santo, aquí son las reglas. Aunque la mayoría no creen que estas prácticas son necesarias para la salvación, muchas veces implican que es el camino superior. La Escritura advierta contra tales cosas.

Cuando los creyentes abandonan la enseñanza apostólica, cuando menosprecian el texto griego del Nuevo Testamento, cuando exaltan las raíces de la fe misma, están en peligro.

Muchos no se dan cuenta que es imposible regresar a las prácticas precisas de la iglesia antigua cuando los cristianos judíos eran los principales líderes. Mucho del movimiento de las raíces judías realmente está basada en las tradiciones judías/rabínicas más recientes. Más importante, la cuestión de si los gentiles tienen que adoptar un estilo de vida judía o regresar a las raíces judías fue resuelto en el concilio de Jerusalén descrito en Hechos 15. La noticia extraordinaria del evangelio es que, en Y’shua, los judíos y los gentiles tienen acceso directo a Dios. Por ejemplo, los cristianos en las áreas rurales de China estarán traídos más cerca a Dios por medio de estudiar el hebreo y ondear banderas israelitas en el culto. Necesitan lo que todos necesitamos, más tiempo en oración y meditación en la Palabra de Dios.

Como creyentes judíos, ciertamente debemos entender nuestras raíces. Sería una lástima perder nuestro legado. No sólo esto, pero los anti-misioneros a menudo intentan minar nuestras creencias por medio de asignarlas orígenes falsos. Sería rico si tuviera un dólar por cada vez que han dicho que el cristianismo fue inventado por los gentiles que no conocían la Biblia judía. Por supuesto, esta acusación revela la ignorancia del acusador de las raíces judías de nuestra fe.

También es importante que los gentiles entienden las raíces judías de su fe para poder relacionarse mejor con sus amigos judíos y ojalá testificar a ellos, así como oponerse al anti-semitismo.

Los creyentes que desean aprender más de las raíces judías del cristianismo hacen bien. Conociendo las raíces judías del cristianismo puede transformar un entendimiento de las Escrituras blanco/negro a color vivo. Un conocimiento mejor del judaísmo del primer siglo también puede ayudar entender mejor a Y’shua y sus contemporáneos. Hay muy buenos libros y recursos en audio disponibles sobre el tema. Pero los creyentes judíos y gentiles deben enfocarse en la aplicación de las palabras y acciones de Y’shua a su contexto cultural de hoy. Ojalá podamos servir como una fuente de realidad para nuestros hermanos y hermanas que empiezan a rechazar la enseñanza sana y caen en una glorificación insalubre de las raíces judías.

Si se nos presentan oportunidades reflejémonos el deseo de Dios que tanto los judíos como los gentiles se reconcilian por medio de su fe en Mesías. Amablemente recordémonos a nuestros hermanos y hermanas que glorificamos a Dios cuando nos aceptamos los unos a los otros con nuestros diferentes trasfondos y legados. Tenemos que comunicar a nuestros hermanos y hermanas gentiles que no hay superioridad en haber nacido judío o gentil y que, en Y’shua todos podemos ser agradecidos por las varias identidades que Dios nos ha dado.

Como el jardinero novato quien no identifica bien la diferencia entre una flor y la mala hierba, así el creyente entusiasta, pero inmaduro, puede ser incapaz entre las enseñanzas de las raíces judías que enriquecen o empobrecen nuestra fe. Es un peligro. Hay espinos en el jardín. Debemos hacer caso al consejo de Pablo a Timoteo, “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” (1 Timoteo 4:16)

 

Rich Robinson, miembro del staff de Jews for Jesus con años de experiencia, ha escrito mucho sobre el movimiento de las raíces hebreas. Copyright Jews for Jesus. Original de este artículo en inglés disponible aquí. Publicado con permiso

 

[1] Christian Research Institute International, Public Statement 3.017, June, 1992.

[2] La observación de la Tora por estos grupos tiende a enfatizar la parte ceremonial, como las fiestas. Es místico/mágico, no ético judicial. Visión América Latina

 

Podcast: “Mi reino no es de este mundo”

El primer podcast de Vision America Latina.
Argumentos erróneos en contra de la aplicabilidad de la ley De Dios a todas las áreas de la vida.
Parte 1: No entender lo que significa: “Mi reino no es de este mundo”

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