La Libertad Religiosa y la Guetización de Cristianismo en América

Por: Matthew Trewhella
Traducción: Youseff Derikha


La mayoría de los grupos conservadores, pro familia y cristianos han hecho de la “libertad religiosa” su grito de guerra en los últimos dos años. El asunto llega a su clímax hoy, 5 de diciembre de 2017, ya que el caso de un panadero de Colorado, Jack Phillips, es escuchado por la Suprema Corte.

Sin embargo, no comparto el entusiasmo de muchos sobre este asunto de la “libertad religiosa”. Demos un paso atrás y miremos el cuadro entero.

El clamor por la libertad religiosa comenzó después de que la Corte Suprema emitiera su opinión depravada sobre el matrimonio homosexual en 2015. La libertad religiosa se convirtió en el último refugio del Partido Republicano y de los conservadores. La libertad religiosa se convirtió en el último refugio de los grupos pro familia y cristianos.

Primero ellos se opusieron a la sodomía misma. Luego se adaptaron a la sodomía y se replegaron para oponerse al matrimonio homosexual. Ahora se han adaptado al matrimonio homosexual y se han replegado a la defensa de la libertad religiosa.

Matt Trewhella con su esposa

Matt Trewhella con su esposa

Pero he aquí el problema: si la Corte Suprema falla a favor de Jack Phillips, el resultado será que los cristianos no tendrán que participar en matrimonios homosexuales, pero el matrimonio homosexual permanecerá consolidado en la tierra.

Y esto es lo que logra la libertad religiosa en este asunto: garantiza que el mal continuará en la tierra y se adapta a la continua guetización del cristianismo en Estados Unidos.

El mal debe ser detenido, no acomodado. Cuando el gobierno promulga el mal en la tierra, pero acomodan a los cristianos para que no participen en él, están marginando al cristianismo en la tierra; están poniendo al cristianismo en el gueto.

Los cristianos aman la libertad religiosa no porque actúe como un baluarte contra el mal en la tierra, sino porque les permite seguir sentados y tomar su café con leche mientras hay maldad en la tierra.

Esto permite a los cristianos continuar siendo “cristianos”, mientras continúan siendo indiferentes respecto al mal en la tierra.

También evita que sufren por su fe.

Durante décadas, cuando se aprobaron ciertas leyes inmorales, se agregó una exención religiosa. Estas leyes parecen buenas para unos ensimismados cristianos pietistas, pero en realidad sirven para humillar y menospreciar al cristianismo y a los cristianos dentro de la cultura. Y esto es lo que los grupos pro familia y cristianos le están pidiendo a SCOTUS que haga.

El libro clave de Matt Trewhella ‘The Doctrine of the Lesser Magistrates’

Humildemente, están suplicándole al tirano (la Suprema Corte, la cual ha pisoteado las leyes estatales que prohíben la sodomía y pisoteado las constituciones estatales que declaran que el matrimonio es sólo entre un hombre y una mujer), y pidiéndole al tirano una exención. Esto es prostitución.

Las leyes o políticas que protegen a los cristianos de ser personalmente afectados por leyes perversas, pero que permiten que el mal continúe en la nación, son leyes o políticas inherentemente malvadas.

¿Por qué se les debe permitir a los cristianos eludir el mal mientras que el resto de la cultura debe absorberlo y volverse más corrupta? Si permites que el mal de la sodomía se propague en la tierra, los efectos de tal inmundicia afectarán a todos, creyentes e incrédulos.

Permítanme dejar en claro: Jack Phillips es uno de esos pocos cristianos que realmente ama a Cristo y al prójimo. La gran mayoría de los cristianos en América no pensarían en permanecer fieles a Cristo si eso significara perder dinero (o ahorrar un dólar). Entonces, por su bien, espero que gane.

Sin embargo, si pierde, puede que los cristianos comiencen a pagar un precio por la obediencia a Cristo. Ya no tendrán la conveniencia de mantener su fe en un asunto privado. Y esto podría ser bueno para la América Cristiana (y para la nación).

Los cristianos deben entender que deben manifestar vigilancia contra la tiranía. Deben renunciar a lo que la mayoría de los estadounidenses persiguen: riqueza y facilidad. Deben dedicar tiempo y esfuerzo al buen gobierno y no seguir ignorando a los magistrados.


Matthew Trewhella es el pastor de Mercy Seat Christian Church (MercySeat.net) y el fundador de Missionaries to the Preborn (MissionariesToThePreborn.com). Él y su esposa Clara tienen once hijos y residen en el área de Milwaukee, Wisconsin. Matt ha escrito un libro titulado The Doctrine of the Lesser Magistrates: A Proper Response to Tyranny and A Repudiation of Unlimited Obedience to Civil Government, que está disponible en DefyTyrants.com o Amazon.com

La Jerarquía Bíblica vs el Estado Administrativo

Por Roger Oliver

“Y todos éstos estaban bajo la dirección de sus padres en la música, en la casa de Jehová, con címbalos, salterios y arpas, para el ministerio del templo de Dios. Asaf, Jedutún y Hemán estaban por disposición del rey.” 1 Crónicas 25:6

Una orquesta es un buen ejemplo de cómo funciona la representación bajo el pacto de Dios, es decir la autoridad delegada, la jerarquía ordenada por Dios. Sin la dirección del maestro, la orquesta no puede producir la música que tanto agrada a nuestros oídos. Pero no es un asunto de control a fuerza por el maestro. Si los músicos no son auto-disciplinados ni se someten voluntariamente, tampoco sirve la dirección del maestro.

Así es la jerarquía voluntaria de nuestro Trino Dios, el modelo para toda jerarquía humana desde la familia hasta las organizaciones más grandes y complejas. En contraste, la jerarquía burocrática del estado mesiánico que intenta ser dios, depende del poder coactivo del ejecutivo para forzar la cooperación del pueblo por temor. Es un gobierno de permisos en vez de un gobierno de leyes. Piensa en los controles sobre el pueblo que pone nuestro gobierno: INE, CURP, RFC, tu licencia de conducir, la verificación de tu auto, los impuestos, pasaportes y visas, etc. Para ejercer tus derechos en México, tienes que pagar el permiso. Si tienes que pagar, ¿es un derecho?

Estamos viviendo como esclavos en Egipto y no nos damos cuenta. ¿Piensas que tienes la libertad de educar a tu hijo como mejor crees? ¿Sabes que si tu hijo de más de 6 años no está en el sistema de la SEP no puedes conseguirle un pasaporte, el gobierno no te va dejar salir del país con tu niño? ¿Esto es libertad? Nota que el estado moderno es un dios que no tolera al Dios de la Biblia y su gobierno sobre la familia.

“Quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.” 1 Corintios 11:3

Un detalle que nos pasa en este pasaje es que no hay mención del estado, el gobierno civil. El papel del gobierno civil bajo Dios es el de castigar a los malhechores y alabar a los que hacen bien. ¿Bien según cuál norma? Según la norma de la Ley ética/judicial de Dios. Su función no es prevenir el mal, es de castigar el mal después de que haya sucedido un delito. Tampoco es de proveer lo que sólo Dios puede proveer, seguro social, etc. No es el control de los bienes que pertenecen a los individuos y a la familia ni el control de la economía.

El dinero por decreto del estado es otra violación de la ley de Dios. Produce la inflación, un tipo de impuesto escondido que roba al pueblo sus bienes. El gobierno civil que dicta por decreto lo que el pueblo puede usar para el intercambio económico, es decir la moneda, evita la necesidad de rendir cuentas al pueblo. ¿Qué, pues, es el papel del gobierno para la economía y el dinero bajo la ley de Dios? Cito Gary North,

“¿Cuál es la función del gobierno civil en regular una economía? Principalmente, es castigar las prácticas fraudulentas o violentas y con eso reducir la frecuencia de tales prácticas. Establece las reglas de competencia, y las hace cumplir. Ha de ajustarse a los principios bíblicos en cuanto al gobierno civil, y en el campo de la economía, ha de honrar los principios de la labor, el libre intercambio, la oferta basada en la competencia, y debe asegurar el cumplimiento de los contratos voluntarios. También ha de asegurar pesos y medidas honestas (dinero honesto). Cuando todos los participantes conocen las reglas con anticipación, pueden hacer sus planes en consecuencia.” Gary North, Heredarán la Tierra, p. 196, 197

¿Quién nos da la habilidad de avanzar económicamente, el estado o Dios?

“Acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.” Deuteronomio 8:18. ¿Qué pasa si nos olvidamos de Dios y buscamos las riquezas por medio de la política del estado moderno? “Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis.” Deuteronomio 8:19

Según este texto, ¿qué es la causa de nuestros problemas económicas hoy en día? El estado mesiánico es un dios ajeno.

“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.” Gálatas 5:1.

El Pecado de los Ricos – Santiago 5:1-6

Por Roger Oliver

“¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros.” Santiago 5:1-3

¿Es el pecado del rico el hecho de ser rico? ¿La mera acumulación de riqueza es pecado? A ver.

“He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis engordado vuestros corazones como en día de matanza. Habéis condenado y dado muerte al justo, y él no os hace resistencia.” Santiago 5:4-6

La acumulación de las riquezas no es el pecado en este pasaje. No es una ley como la de la gravedad que, si acumulas riquezas, te va a consumir. Es el juicio de Dios sobre tres pecados: el hurto, la idolatría y el homicidio. Primero, hurtaban lo que pertenecía a los jornaleros según el salario contratado. Levítico 19:13, “No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.” Segundo, hicieron ídolos de sus lujos. Filipenses 3:19, “…cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza…” Tercero, mataron a los justos.

Nota quién es la fuente de estas leyes. Es Dios, no el gobierno civil. El pecado contra los jornaleros no era no pagarles un salario mínimo dictado por el gobierno. No les pagaban el salario contratado. Cuando el gobierno se mete en lo que pertenece a Dios, el resultado siempre es la injusticia.

Además de dictar las Leyes, Dios dicta el rol del gobierno civil, las reglas de evidencia por testimonio de un mínimo de dos testigos y las sanciones por violar su Ley. En una sociedad gobernada por la Ley de Dios, los jornaleros y los testigos del homicidio tienen derecho de levantar su caso contra estos ricos en el tribunal civil. El gobierno es responsable de imponer las sanciones dictadas por la Ley de Dios. Si el gobierno civil no hace su parte, Dios siempre demanda la justicia. “Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.” Romanos 12:19, Deuteronomio 32:35.

Una observación final. No hay sanción civil por el abuso del cuerpo con los lujos. Un gobierno que pone límites en lo que el pueblo puede comer o comprar para prevenir el mal es un gobierno que usurpa las prerrogativas de Dios. Es un gobierno que destruye la libertad, un gobierno tirano que quiere controlar a todos. Dios también tomará venganza sobre tales gobernadores eventualmente. Mientras, Dios los usa como la sanción sobre el pueblo que rechaza a Dios y su Ley y hace del estado su dios.

The US Presidential Election is a Dumpster Fire

Roger Oliver for Visión America Latina

“This year’s presidential election is a Dumpster fire,” says WSJ journalist, Gerald F. Seib. Well said. Today the same author said the problem with this year’s election is the lack of a mandate for the winners. He pointed out that, according to the numbers crunches at the Tax Foundation, the difference between the two candidates tax plans is an estimated $6 trillion of expected revenue to the Federal Government. That’s a big deal but it is rarely discussed. That, according to Seib, is an example of the lack of any serious debate about policy in this election which, he concludes, will leave the winners with no clear mandate by which to govern. There are two problems with his analysis as I see it.

  1. Politicians don’t pay attention to what the people want anyway. Representation has come to mean the elite telling the people what’s good for them whether they want it or not. The ruling class pushes positive rights which always mean less freedom and more oppression through regulation, licensing and redistributive taxes. There is no free lunch. Someone has to pay. Whoever it is, it is never the politicians who make the promises.
  2. There is a mandate but neither the people nor the ruling elite are interested. God commissions civil magistrates to punish wrongdoers and praise those who do good. (1 Peter 2:14) Of course, good and evil are defined by God’s Law. That is not a mandate to redistribute wealth, to bail out banks, to collect taxes, to control the economy, to provide for widows, orphans, old people and foreigners, to pave roads, to provide health care or a myriad of other positive rights. It is certainly not a mandate to sacrifice our children to the god of state, Moloch, by approving of and funding abortion with the people’s tithes. Even without the mandate from God, what ever happened to the political wisdom that he who governs least governs best?

We the people have chosen Moloch for our god. We have no one to blame but ourselves for the dumpster fire. Conservative and liberal have no meaning. The only difference is how best to worship the god of state. The WSJ article is just a call to get clear on who or what will be sacrificed. That would be a mandate not for how to govern but for how to oppress a people who apparently no longer want to be free. So there really is a mandate, just from another god made in our image.

El Cristianismo y la Política

Por: Stephen C. Perks

Un reino es un concepto político, como es el término griego ecclesia, que se traduce generalmente (incorrectamente) como iglesia. Como cristianos debemos reconocer, por lo tanto, que el reino de Dios, el cuerpo de Cristo en la tierra, y la ecclesia cristiana, son conceptos políticos, y que la realización de estos conceptos en la vida humana y la sociedad constituye una forma distintiva de la acción política. Hay un sentido, por lo tanto, en el cual se puede decir que el reino de Dios es ante todo un orden político y que la fe cristiana es ante todo una fe política. La política para el cristiano no es sólo un aspecto de la vida, entre otros, pero la totalidad de ella. El cristianismo se trata de política.

No sólo es el caso para el cristiano que la política, en este sentido general, es el contexto principal de la vida; es el caso también para los no creyentes. La vida es principalmente política porque la política es inevitablemente religiosa y tiene como su raison d’être, su razón de ser de ser, la administración de la ley de una autoridad última, es decir, un Dios, en la totalidad de la vida. En este sentido, por lo tanto, podemos decir que el cristianismo es la única política verdadera. Todas las demás ideologías políticas son falsas, es decir, idólatra. Sólo hay las políticas obedientes o desobedientes a la Ley de Dios.

El cuerpo de Cristo, como los polis (la ciudad) de Dios, cuyos demos (pueblo) constituyen la ecclesia (el cuerpo político) del Reino de Dios, es un organismo político y todos los demás organismos políticos son apóstatas y en rebelión contra Dios, su único verdadero rey, a quien las naciones de la tierra se han dado como herencia que le corresponde. No estoy afirmando aquí que todas las instituciones políticas distintas de la Iglesia cristiana son apóstatas sino que todos los organismos políticos distintos del Reino de Dios y por lo tanto todas las instituciones políticas que no están sujetas a la ley de Cristo son apóstatas. El cristianismo es la política verdadera, la única política verdadera. El cristianismo es ante todo un orden político porque tiene que ver con el reino de Dios que es el corazón del evangelio cristiano y lo que se nos manda a poner en primer lugar por encima de todo (Mt. 6:33).