Imágenes y figuras entrelazadas – 7 cabezas y 10 cuernos

Por Roger Oliver

“Y apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón rojo que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas tenía siete diademas.” Apocalipsis 12:3

“Y vi que subía del mar una bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas. Sobre sus cuernos tenía diez diademas, y sobre sus cabezas había un nombre de blasfemia.” Apocalipsis 13:1

“Y el dragón le dio su poder y su trono y grande autoridad.” Apocalipsis 13:2b

Interesante, ¿verdad? ¿Imágenes literales o imágenes figurativas? Aun los que insisten en la interpretación literal entienden que estas imágenes son figuras. Las figuras bíblicas expresan realidades literales ancladas en los eventos históricos.

¿Son eventos porvenir o eventos pasados? ¿Quiénes, pues, pueden ser el dragón y la bestia? ¿Son literalmente un dragón y una bestia o figuras que representan personas y poderes políticos? Si son eventos futuros, tenemos que hacer conjeturas para identificarlos. Es más especulación que literal. Si dejamos a la Biblia interpretarse según las imágenes y figuras, principalmente en el Antiguo Testamento, podemos encontrar eventos históricos ya pasados que coinciden con las imágenes del dragón y la bestia.

Es más, Juan ubica el cumplimiento de su profecía en un tiempo pronto para sus lectores vivos en el tiempo cuatro veces, dos al inicio de su profecía y dos al fin, Apocalipsis 1:1 y 3; 22:6 y 10.

Apocalipsis 1:1, “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y que dio a conocer enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan…”

Estas imágenes son figuras que representan personas que existían durante los tiempos en que Juan escribió su profecía y la mayoría de los eventos profetizados eran futuros para Juan y sus primeros lectores, pero pasados para nosotros. La imagen de la mujer encinta y el dragón intentando devorar a su hijo cuando nació representa los eventos que sucedieron alrededor del nacimiento de Jesús. Mateo nos escribió los detalles en Mateo 2.

La bestia que hacía que a todos se les pusiese una marca para hacer comercio (Apocalipsis 13:16,17) era un personaje conocido por Juan y sus lectores. Juan indica quien era a sus lectores por medio de un código, el número de la bestia (Apocalipsis 13:18). Aun la marca de la bestia es una imagen figurativa por el control de la economía que ejercía el imperio romano durante la vida de Juan y sus lectores.

La historia pertenece a nuestros Señor y Salvador, el Rey Jesús. Él está en su tronó gobernando sobre todo el universo. La historia está bajo su control y avance según su plan. No está fuera de control. No tenemos que vivir sin esperanza como si fuera Satanás quien gobierna el tiempo.

El gran compositor, George Frideric Handel, escribió lo que ha llegado a ser como un himno nacional del cristiano cantado en la navidad, El Coro Aleluya. El coro está basado en las imágenes de Apocalipsis 11:15.

“Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.”

Esto habla de una realidad actual, no futura. Cumple la promesa del Salmo 2, “Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra.” Y de Salmo 110:1, “Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.”

El Reino de Cristo va avanzando y somos parte. La promesa es para nosotros y para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Cristo tiene que reinar hasta que haya puesto a sus enemigos bajo sus pies (1 Corintios 15:25). Esta es la victoria que celebramos cada día y con énfasis especial cada navidad y en las actividades de la semana santa.

¡Ánimo oh cristiano! La victoria es nuestra porque los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo y él reinará por los siglos de los siglos. En esta navidad y en las celebraciones del año nuevo, renovemos nuestro compromiso de avanzar el gobierno de Dios en el tiempo empezando con nosotros mismos y nuestras familias.

¡Manos a la obra!

El Verdadero Evangelio VS, El “Evangelio” Amputado

Por Bojidar Marinov

Se ha puesto de moda en estos días que predicadores y teólogos nos den el “evangelio” en una forma corta. “El Evangelio en 6 minutos.” O, “el Evangelio en una frase.” Lo que suele presentarse es una breve declaración acerca de la obra de Jesús para nuestra salvación individual. Y eso es todo. El principal mensaje del Evangelio para nuestros predicadores modernos parece ser que nuestra salvación individual es el objetivo más importante de Dios, y Cristo vino a servir y lograr ese objetivo más importante. Por lo tanto, la visión moderna del Evangelio en muchas iglesias no difiere demasiado de la visión de las religiones paganas. De hecho, no difiere de lo que los paganos quieren que el Cristianismo sea. Hay muchas cosas que se excluyen del Evangelio: la cultura, la justicia, familias, historia, ciencia, etc. El “evangelio” de nuestros predicadores modernos se limita estrictamente a una sola área: yo y lo mío.

Pero ¿que es el Evangelio según la Biblia? ¿Podemos limitarlo a la salvación individual de sólo las almas? ¿Se puede disminuir el mensaje Cristiano a “todo se trata de tener una relación personal con Jesús”? ¿Podemos estar de acuerdo con los ministros cristianos que dicen que la acción social cristiana no se puede “confundir con el Evangelio”? ¿Cuál es el Evangelio? ¿cuál es su área de operación adecuada, y cuáles son sus límites apropiados de acuerdo a la Biblia?

En la búsqueda de la verdadera naturaleza del Evangelio tenemos que comenzar con el hecho de que no hay un solo versículo en la Biblia que limita el mensaje del Evangelio a únicamente la salvación individual. La Biblia no dice: “El Evangelio es sólo esto, y no aquello.” No hay un área de la vida para la cual la Biblia dice, “Pero esto no es el Evangelio,” o “El Evangelio no tiene nada que decir acerca de esto.” cualquier límite, cualquier tipo de límites colocados en el área legítima del mensaje del Evangelio son totalmente hechos por el hombre y proceden del prejuicio teológico personal del predicador o del teólogo, no de la sana exégesis.

Sí, la Biblia habla mucho de la salvación individual de las almas de los hombres como parte del mensaje del Evangelio. Pero la parte importante que juega la salvación individual en el mensaje del Evangelio no excluye la parte cultural del Evangelio. No hay un lenguaje de “esto-pero-no-aquello” cuando se discute el mensaje del Evangelio. El autor bíblico del Evangelio no se limita de ninguna manera. La gente se salva de forma individual, es un hecho. Dios está en la tarea de traer gente a la fe salvadora, basada en el sacrificio de su Hijo en la cruz. Pero ahí no es donde termina el Evangelio. Sus reivindicaciones y Su mensaje son integrales, que abarcan toda la vida. El Evangelio no se define como un “evangelio de la salvación,” salvo en un solo lugar, Efesios 1:13, donde se describe lo que hace el Evangelio, no lo que el Evangelio es. E incluso en Efesios 1, el idioma no implica ningún tipo de limitación en el mensaje y el significado del Evangelio.

Si bien no existe un lenguaje limitante en la Biblia con respecto a los límites apropiados del mensaje del Evangelio, ciertamente hay un buen montón de evidencia de su carácter integral. La Biblia habla del Evangelio utilizando el lenguaje del poder universal, autoridad universal y la jurisdicción universal. El Evangelio está definido por Jesús como el Evangelio del Reino, lo que apunta a su contenido integral y a su intención. Jesús no centró su ministerio en la salvación de las almas individuales; de hecho, en muchos lugares, como en Mateo 13:10-17, Él parece no usar deliberadamente oportunidades para salvar personas, se centró en cambio en una meta más alta, ¡enseñarle a Sus discípulos acerca… del Reino! La realidad más elevada y completa del Reino de Dios era tan central en el Evangelio – en contraposición a la salvación de las almas individuales simplemente – que Jesús pasó 40 días de su vida después de la resurrección en la tierra explicando el Reino a los discípulos. En el último capítulo de Juan y en el primer capítulo de Hechos donde aprendemos acerca de Su ministerio después de la resurrección, ni siquiera se menciona la palabra “salvación”. El tema central es el Reino, una vez más, lo que significa un gobierno universal de Cristo sobre todo poder y autoridad en el cielo y en la tierra.

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¿Cómo puede ayudar a la Iglesia perseguida en México?

¿Cómo puede ayudar a la Iglesia perseguida en México?
Capilla en el Learning Center 15/06/2016

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La hipocresía Cristiana y la Cuestión Homosexual

A la luz de la iniciativa del gobierno mexicano de legalizar el matrimonio homosexual, queremos compartir la perspectiva de un cristiano británico acerca de la misma iniciativa en el Reino Unido. La respuesta de la iglesia cristiana en México no ha sido diferente y merece atención.

Artículo original: Stephen Perks, Kuyper Foundation (Reino Unido)
http://parekbasis.blogspot.mx/2013/08/christian-hypocrisy-and-homosexual.html

Tras la reciente aprobación de la legalización del matrimonio homosexual por el gobierno británico un hombre homosexual ha dicho que él y su compañero desafiarán en el tribunal la exención de la Iglesia de oficiar los matrimonios entre los homosexuales. Una noticia sobre esto fue publicada por el Christian Institute, un grupo de presión política cristiano británico, en su sitio web el 1 de agosto 2013 aquí.

Varios blogueros cristianos han comentado sobre esto en el Internet y han lamentado este suceso. Varios abogados ya habían advertido al gobierno británico antes de que la legislación fuese aprobada que probablemente habría problemas y desafíos legales con la exención. Pero el gobierno ignoró la advertencia y siguió adelante.

Los cristianos y las organizaciones cristianas están ahora ocupados condenando esta legislación y lamentando los desafíos legales que inevitablemente sucederán a la iglesia. Pero me parece que hay un problema aquí. ¿Por qué los cristianos se oponen el matrimonio entre gente del mismo sexo?

Durante la mayor parte de los últimos cuarenta años, el tiempo que he sido cristiano, he tratado de promover la ley de Dios como el estándar de la justicia bajo el cual los individuos y la nación deben cumplir y que ha sido la norma bajo la cual se desarrollaron nuestros sistemas de derecho común y la equidad y que en el pasado nos gobernaba. Pero en repetidas ocasiones he sido informado por los cristianos, líderes de iglesias, pastores, sacerdotes y sus compañeros de viaje – que no estamos bajo la ley de Dios sino bajo la gracia y por lo tanto la aplicación de la ley de Dios a la sociedad moderna es “legalismo”. Los líderes de las iglesias evangélicas, de las reformadas y los ministros pietistas, han caracterizado a los que promueven la ley de Dios como norma para gobernar la sociedad, “herejes”.

Pues, si este es el caso, ¿por qué ahora hay todo este alboroto sobre el matrimonio homosexual por parte de estos cristianos? ¿Por qué demandan que los homosexuales vivan por una norma (la ley de Dios) que ellos mismos no creen relevante hoy en día y que creen que ellos mismos no tienen que obedecer? La Biblia tiene una palabra para esto: hipocresía. Las Iglesias en su mayor parte han abandonado la predicación de la ley de Dios y enseñan que ya no es relevante para la sociedad moderna. La Iglesia de Inglaterra durante el reinado de la Reina Isabel I mandó a colocar los Diez Mandamientos en grandes letreros en cada Iglesia en la nación a la vista de la gente para recordarle de sus deberes y a leer públicamente todos los domingos como parte de la liturgia de la Iglesia. La mayoría de estos grandes letreros con los Diez Mandamientos han sido quitados de las iglesias y raras veces son los Diez Mandamientos leídos en la iglesia los domingos. Yo mismo oí a un vicario anglicano decir a su congregación, “No hay reglas en el cristianismo.” También escuché a otro vicario decirle a su congregación que los Diez Mandamientos no eran para ellos sino sólo para el clero. El problema no es sólo en la Iglesia de Inglaterra. Las principales denominaciones de las iglesias libres y las iglesias evangélicas y las reformadas independientes han sido en general igual antinomianas. Además, muchos ministros y líderes evangélicos y reformados con frecuencia han censurado severamente, condenado al ostracismo, abusado y tergiversado la postura de los que han tratado de promover una visión teonómica de la ética cristiana mientras que se promueven a sí mismos como los campeones de la piedad evangélica y la ortodoxia reformada. Al contrario de sus propias opiniones de sí mismos, este tipo de comportamiento revela que son santurrones enemigos de la Ley de Dios – profetas falsos. La oposición en lugar de aceptación de la teonomía ha sido la norma en iglesias evangélicas y reformadas británicas durante décadas.

Pero ahora de repente los cristianos están en píe de guerra y clamando sobre el tema de la homosexualidad. Tienen que sentarse y callarse y empezar a pensar en este problema más bíblicamente. Tienen que preguntarse, ¿por qué sucedió?

Romanos capítulo uno nos dice que la homosexualización de una cultura, junto con un montón de otras cosas que estamos experimentando actualmente en el occidente, es el juicio de Dios sobre la apostasía de una nación. Este problema no va a desaparecer hasta que nos ocupemos de la apostasía de la Iglesia. Por mucho que estoy de acuerdo que el matrimonio homosexual está mal, la respuesta no está en desafiar al movimiento político homosexual ni en presionar a las autoridades a obligar a una comunidad en particular (los homosexuales) a acatar a una ley que los cristianos mismos no creen aplicable a la sociedad moderna. Hemos llegado a este punto como una nación porque la Iglesia ha abandonado la ley de Dios y cuando la Iglesia abandona la ley de Dios, la nación abandona la ley de Dios. Esto no es ciencia de cohetes. Estamos tratando aquí con los principios básicos de la ética bíblica y la teología de la política. Pero hasta ahora, los líderes de la Iglesia son en su mayor parte totalmente ignorantes de estos principios.

Durante la mayor parte del siglo XX y ahora en el siglo XXI la Iglesia occidental ha estado tratando de reemplazar el Dios de la Biblia con una deidad femenina de su propia concepción. La Iglesia estaba a la vanguardia de promover el feminismo. Es por esto que la Iglesia está llena de hombres afeminados pasando por líderes y pastores. No estoy diciendo que todos ellos son afeminados, pero la mayoría así son. El pietismo afeminado del movimiento evangélico es igual un buen ejemplo de esto como es el liberalismo afeminado.

La manera de lidiar con esto es hacer frente a la causa: la apostasía de la Iglesia. Cuando hagamos esto y cuando comencemos a vivir en términos de la palabra de Dios y conformando nuestras vidas e iglesias a la ley de Dios, podemos confiar en la bendición de Dios a nuestros esfuerzos de transformar la sociedad. Pero si no estamos dispuestos a vivir de acuerdo con la ley de Dios en nuestras vidas e iglesias, ¿por qué esperamos que Dios haga a los no creyentes vivir según su ley? Los clérigos homosexuales y la cultura cada vez más homosexual en nuestro país son la respuesta de Dios al afeminamiento de la Iglesia y la nación.

Me parece cada vez más, mientras los cristianos expresan su desacuerdo con el movimiento homosexual, que muchos en la iglesia, incluyendo la mayoría de los evangélicos, piensan que ellos no tienen que vivir de acuerdo con la ley de Dios pero los no creyentes sí. ¿Por qué pueden ser los cristianos antinomianos pero los no creyentes no? Esta es la hipocresía con esteroides. ¿Cómo es que tantos cristianos se oponen al matrimonio homosexual porque es inmoral (es decir, en contra de la ley de Dios, ya que la Biblia nos dice que el pecado es la transgresión de la ley de Dios) y sin embargo rechazan la teonomía insistiendo que ya no estamos bajo la ley de Dios? O estamos o no estamos. Si no estamos bajo la ley entonces el matrimonio homosexual no es inmoral.

Los cristianos que no viven por la ley de Dios no deben criticar a los homosexuales por no vivir por la ley de Dios. No deben quejarse de los homosexuales que no viven según la ley de Dios hasta que hayan criticado a la Iglesia por no obedecer la ley de Dios y hasta que la iglesia se haya arrepentido.

Es tiempo de ser coherente. Dios nos está azotando por nuestra apostasía. Es hora de que la Iglesia despierte. La homosexualización de nuestra cultura es un juicio de varios sobre la Iglesia y sobre la nación. No va a desaparecer por medio de nuestras proclamaciones y cartas al gobierno porque Dios no va a oír nuestras oraciones contra esta plaga hasta que empecemos a obedecer la ley de Dios en nuestras vidas e Iglesias y así dar un testimonio verdadero a nuestras sociedades. Es decir, no vamos a ver alivio de este castigo hasta que empecemos a vivir como una sociedad profética que llama al mundo al arrepentimiento no sólo por nuestras palabras sino también por medio de modelar como debe ser la sociedad – obediente a la ley de Dios. Si no estás preparado para someter tu propia vida a la ley de Dios y si no crees que la ley de Dios sea aplicable a tu Iglesia y al orden político, deja de quejarte de los homosexuales. Quita la viga de tu propio ojo antes de señalar la paja en los ojos de los demás. La homosexualización de nuestra cultura es la respuesta de Dios a la apostasía y la desobediencia de la Iglesia. Su propósito es llevar a la Iglesia al arrepentimiento por su rechazo de su Ley (el antinomianismo) y por su apostasía. No va a desaparecer hasta que la iglesia se arrepienta de su idolatría y desobediencia, ya que es obra de Dios, su castigo a una iglesia rebelde a una nación desobediente.

Si eres miembro de una iglesia que no cree en la validez permanente de la ley de Dios como la norma de justicia para el comportamiento personal y social – incluyendo el gobierno civil y la política – tienes que desafiar a los líderes de tu Iglesia a arrepentirse de su pecado (es decir, su rechazo a la ley de Dios) e insistir en que comiencen la enseñanza de la ley de Dios a la iglesia. Si no quieren cambiar, hay que hacer todo lo posible para juntar a otros miembros de la iglesia para expulsar y excomulgarlos. Si los líderes y pastores no son capaces de enseñar la ley de Dios pero están dispuestos a aprender, tienen que bajar del liderazgo de la iglesia hasta que aprendan. Mientras, la iglesia tiene que buscar a alguien que pueda enseñar la ética cristiana a ellos y a la iglesia. Desháganse de estos falsos profetas. Ellos son los que nos han llevado a este lamentable estado, no la sub-cultura homosexual. La subcultura homosexual es parte del juicio de Dios a su desobediencia.

Si no hay nada que puedes hacer, tienes que salir de esta iglesia y buscar a una iglesia que cree y predica todo el consejo de la Palabra/Ley de Dios. Si no hay ninguna donde vives, júntate con otros que reconocen la necesidad de cambiar y buscar a un misionero para iniciar una iglesia que enseñe la ética cristiana de acuerdo con la ley de Dios.

Es hora de dejar de pretender que estos ministros y clérigos antinomianos son lo que no son. Son falsos profetas y si no te separas de ellos vas a caer con ellos. “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (1 Pedro 4:17.).

La Influencia Destructiva del Pietismo en la Sociedad Estadounidense

Por el Pastor Matt Trewhella

A muchos en el Cristianismo estadounidense les gusta utilizar palabras muy infladas acerca del avivamiento – “un avivamiento nacional” como si fuera el único medio por el cuál los males de nuestra nación fueran a ser revertidos o curados. Someto a su consideración el hecho, de que aún cuando hubiera un gran avivamiento en esta nación, no veríamos ningún cambio en los corazones de los hombres, traducido en un cambio en las leyes estadounidenses.

La razón por la que no habría ningún cambio es porque el Cristianismo estadounidense está enraizado y casado con el Pietismo. El Pietismo, como un movimiento originado a finales del siglo 17, fue lo que algunos vieron como la reacción a la frialdad de lo ortodoxo que fue establecido 150 años después de que iniciara la Reforma. Los pietistas vieron el Cristianismo como algo predominante en la cultura Occidental, pero creyeron haber visto sólo un poco de evidencia de esto en la vida personal de la gente.

Por lo tanto, el Pietismo se fue al otro extremo y enseñó que el Cristianismo debería afectar sólo lo personal. Los pietistas creen que el Cristianismo o la Ley de Dios no tienen lugar para gobernar la sociedad. Ellos consideran el involucramiento en los asuntos de política pública como algo “no espiritual.” Por consiguiente, el pietista está preocupado constantemente, checando sus motivaciones y escuchando un sin número de sermones acerca de las relaciones interpersonales y de técnicas de superación personal.

El Pietismo fue desarrollado entre los Luteranos, impactó a los Calvinistas y llegó a ser predominante entre los Bautistas. El Pietismo continuó infectando cada área del Cristianismo. El Cristianismo estadounidense actual es Pietismo.

En nuestros días estamos viendo los resultados del Cristianismo Pietista. Debido a que los pietistas se han retirado de la cultura, las instituciones de la cultura fueron anexadas y tomadas por hombres paganos y ellos han encaminado tan profundamente el Cristianismo, al punto que sus intentos actuales de limpiar consisten en no permitir que Navidad siga siendo llamada “Navidad.” El pietista, quien se había retraído continuamente durante 200 años, ahora establece su postura en defensa de la Navidad, sin darse cuenta que es su forma de Cristianismo la que nos ha llevado a este punto.

Y ese es mi punto – aún si hubiera un gran avivamiento – no hay medios teológicos en el Cristianismo estadounidense actual por medio del cual la moralidad bíblica se pudiera convertir en una política pública. Necesita haber un cambio fundamental en la forma del Cristianismo en Estados Unidos para poder ver que eso suceda. El Cristianismo estadounidense no sólo no tiene el deseo de ver la ley de Dios concretarse en la jurisprudencia estadounidense – sino que es literalmente incapaz de hacerlo.

Hemos estado viviendo de los frutos de lo sembrado por hombres Cristianos quienes establecieron lo que es conocido como la Civilización Occidental por hace ya más de 200 años. El “gobierno de la ley” por aproximadamente 1500 años ha sido la Ley de Dios en la Civilización Occidental, no por casualidad, sino porque esos hombres Cristianos lo hicieron. Ahora estamos atestiguando el colapso del “gobierno de la ley” en nuestros días. Nosotros podemos agradecer a los pietistas, en todo su orgullo espiritual y Gnosticismo, por esto.

Los pietistas odian la Ley de Dios tanto como los paganos. El pietista y el pagano tienen algo en lo que están de acuerdo – su odio mutuo a la Ley de Dios en la sociedad. El pagano la odia por causa de su rebelión. El pietista la odia por causa de su religión. El resultado es una destrucción de la cultura mutuamente asegurada.

El historiador y erudito, Steven Ozment, en su libro “Protestantes: El Nacimiento de una Revolución,” decía que los Reformadores Protestantes habían entendido que “la Reforma que existió tan sólo en panfletos y sermones, y no también en las leyes e instituciones, permanecería como un asunto privado, confinado a todos los intentos y propósitos en las mentes de los predicadores y de los que repartían panfletos.”

No obstante, el Cristianismo estadounidense actual está completamente satisfecho de que “permanezca como un asunto privado,” por eso el malestar en nuestra cultura. El verdadero Cristianismo comprende que no se trata de un esto/o aquello – sino más bien – comprende que el Cristianismo verdadero beneficia a individuos y que es un beneficio para las naciones.

El Pietismo es la razón por la que El Grupo Barna recientemente encontró que el 80% de los Cristianos no saben como aplicar el Cristianismo en su vida diaria. Esto se debe a que el Pietismo fragmenta todo entre lo llamado “espiritual” y lo “no espiritual,” y cree que la Palabra de Dios no tienen nada que decir acerca de la ley, gobierno, economía o educación, lo que da como resultado que el Pietismo de un enfoque individual conformando cada área de la vida estadounidense, ya que este ve al Cristianismo como no aplicable en su diario vivir y en cada área de su vida.

Recientemente recibí un volante en mi correo de una iglesia “creyente en la biblia” que me invitaba a escuchar una “serie de sermones” acerca de la “tensión.” Esto es todo lo que el Cristianismo Pietista tiene que ofrecer a la nación – y a esto es reducido el Cristianismo de alguien por el Pietismo – una terapia para la tensión.

Los hombres Cristianos de antaño vieron las cosas de manera diferente. Ellos creyeron que las autoridades civiles debían “honrar al Hijo para que no se enoje” (Salmos 2:10-12). Ellos buscaban ganar a los magistrados de su tiempo para Cristo o que por lo menos respetaran Su gobierno. Ellos comprendieron que era necesaria la ley de Dios en la sociedad y que el gobierno civil debía ser una imagen de la justicia y gloria de Dios en la tierra, provocando que los hombres consideraran los asuntos de salvación eterna.

No estamos hablando acera de una utopía socio-política aquí, como lo prohíbe la naturaleza del hombre. No obstante, puedo asegurar que cuando los hombres Cristianos de antaño se encontraban en una situación terrible no abrían sus mapas proféticos y empezaban a examinarlas. En lugar de eso, ellos tomaban sus Biblias y buscaban construir una sociedad Cristiana. Nos conceda el Señor la gracia de actuar de la misma manera.

Matt Trewhella es el pastor de la Iglesia Cristiana Mercy Seat (MercySeat.net) y fundador de Missionaries to the Preborn (MissionariesToThePreborn.com). Él y su esposa Clara tienen once hijos y residen en el área de Milwaukee, Wisconsin. Usted puede aprender más acerca del Pietismo en MercySeat.net escuchando los sermones de La Plaga del Pietismo Sobre la Sociedad estadounidense y Alfredo el Grande. Tan sólo teclee el botón de “Audio del Sermón.”

El Paraíso Restaurado- Parte II

EL PARAÍSO: EL PATRÓN PARA LA PROFECÍA

Hacia el sur atravesando el Edén corre un ancho río,
No desvía su curso, sino que a través de la colina
Pasa debajo envuelto por ella, ya que Dios ha arrojado
Esa montaña como su modelo de jardín, elevada
Por encima de la rápida corriente, que a través de las venas
De la tierra porosa lo absorbe amablemente,
Se levantó una fuente fresca y con más de un riachuelo
Riega el jardín; desde ahí cae unido
En el claro escarpado y se encuentra con el torrente de abajo,
El cual sale ahora de su cauce obscurecido,
Y ahora dividido en cuatro corrientes principales,
Corre disperso y errante en un reino famoso
Y campestre del cual no hay necesidad aquí de hacer mención,
Sino más bien, decir cómo, si el Arte lo puede decir,
Como de aquella fuente de zafiro los arroyos crujientes
Corren sobre perlas orientales y arenas de oro,
Con embrollo equivocado debajo de sombras colgantes
Fluye el néctar visitando cada planta y alimentando
Flores dignas del Paraíso que el arte más preciado no
Anuda curiosamente en lechos, sino la bendición de la Naturaleza
Derramada abundantemente en la colina y el valle y la llanura,
Tanto donde el sol matutino primero hiere cálidamente
Como en el campo abierto donde la sombra sin penetrar
Obscurece las glorietas del mediodía.

John Milton, El Paraíso Perdido [4.223-46]

Tú sabes cómo es cuando algún gran rey entra
en una gran ciudad y habita en una de sus casas; porque
al habitar en esa sola casa, toda la ciudad es
honrada y sus enemigos y ladrones cesan de abusar
de ella. Así también sucede con el Rey de todo; Él ha venido
a nuestro país y habitó en un cuerpo en medio de muchos.
Como consecuencia de esto los diseños del enemigo en contra
de la humanidad han sido frustrados y la corrupción de la
muerte, que antes les mantenía bajo su poder,
simplemente ha dejado de ser. Porque la raza humana hubiera
perecido completamente de no haber venido entre nosotros
el Señor y Salvador de todo, el Hijo de Dios, para ponerle fin a la muerte.

Atanasio, En la Encarnación [9]

 

COMO LEER LA PROFECÍA

Yo inicié mi viaje personal hacia la escatología de dominio una tarde en la iglesia, hace unos doce años atrás. El pastor, un predicador famoso por su método expositivo de enseñanza de la Biblia, había comenzado una serie acerca de la profecía. Como el defendía elocuentemente su escatología de victoria, me llamó la atención el hecho de que parecía totalmente incapaz de desarrollar orgánicamente sus puntos de vista desde la Biblia. Sí, el citó algunas escrituras – un versículo por aquí, un versículo por allá, pero nunca fue capaz de demostrar que su explicación del futuro encajara con el patrón general de la Biblia. En otras palabras, él era partidario de imponer sus puntos de vista de la realidad sobre el texto Bíblico, asegurándose que sus versículos se intercalaran en el orden correcto. Pero no podía mostrar cómo sus doctrinas fluyeron de la Escritura; su escatología no parecía ser una parte orgánica de la Historia que la Biblia cuenta.

Lo que me empecé a dar cuenta esa noche fue que la forma de recuperar la escatología Bíblica debe ser a través de comprender la Historia Bíblica. En lugar de tratar de hacer que la Biblia encaje con un patrón preestablecido, debemos tratar de descubrir los patrones que ya están ahí. Debemos permitir que la estructura propia de la Biblia surja del mismo texto, para imponerse sobre nuestro entendimiento. Debemos de acostumbrarnos al vocabulario de la Biblia y a los modos de expresión, buscando moldear nuestro propio pensamiento en términos de las categorías Escriturales.

Esta perspectiva arroja luz valiosa sobre el viejo debate acerca de las interpretaciones “literales” contra las “simbólicas.” En gran medida, ese debate no viene al caso, porque el hecho es que todos los intérpretes son “literales” en algunos puntos y “simbólicos” en otros.

Por ejemplo, yo estoy viendo un comentario reciente acerca de Apocalipsis, escrito por un erudito evangélico muy conocido. La contraportada proclama audazmente: ¡Esta puede ser la exposición más literal de Apocalipsis que jamás haya leído! Y aun así, bajo una inspección más detallada, el comentario en realidad enseña una interpretación altamente simbólica de muchos temas en la profecía. Aquí están algunos de ellos:

  1. Las “vestiduras manchadas” de los Cristianos de Sardis (Ap.3:4).
  2. La promesa de que los Cristianos serán “pilares” en el Templo (3:12).
  3. La “tibieza” de los de Laodicea (3:15-16).
  4. La oferta de Cristo de vender “oro,” “vestiduras blancas” y “colirio” para los ojos (3:18).
  5. Cristo “tocando” a la “puerta” (3:20).
  6. El “León de la tribu de Judá” (5:5).
  7. El “cordero” con “siete ojos” (5:6).
  8. Los “olivos” y los “candeleros” (11:4).
  9. La “mujer vestida del sol” (12:1).
  10. El “gran dragón rojo” (12:3).
  11. La “Bestia” de siete cabezas (13:1).
  12. La “gran ramera sentada sobre muchas aguas” (17:1).

Existen pocos “literales” que no estarían de acuerdo con que estas imágenes en Apocalipsis deben ser entendidas simbólicamente. Lo que debemos reconocer, sin embargo, es que los símbolos son utilizados tanto a lo largo de la Escritura como justo al lado de lenguaje muy literal. Esto se debe a que la Biblia es literatura: es literatura inerrante y divinamente inspirada, pero al mismo tiempo es literatura. Esto significa que debemos leerla como literatura. Algunas partes deben ser entendidas literalmente y están escritas conforme corresponden – a la historia, proposiciones teológicas o cualquier otra cosa. Pero uno no debe esperar leer los Salmos o Cantar de los Cantares con los mismos estándares literarios utilizados en el Libro de Romanos. Esto sería como leer el soliloquio de Hamlet “literalmente”: “Las hondas y las flechas de la fortuna indignante… tomar las armas en contra del mar de problemas…”

Lo ves, no podemos entender lo que la Biblia realmente (literalmente) significa a menos que apreciemos su uso de estilos literarios. ¿Entenderíamos el Salmo veintitrés correctamente si lo tomáramos “literalmente”? ¿No se vería, más bien, como algo ridículo? De hecho, si se toma literalmente, no sería verdad: porque me atrevo a decir que el Señor no hace que cada Cristiano se acueste en pastos verdes literalmente. Pero nosotros normalmente no cometemos errores tan obvios al leer la poesía Bíblica. Sabemos que está escrita en un estilo que hace uso del lenguaje simbólico. Pero debemos darnos cuenta que lo mismo es verdad acerca de los profetas: ellos, también hablan en poesía, en figuras y símbolos, dibujando una herencia basta de imágenes Bíblicas que, como veremos, en realidad empezaron en el Paraíso original del Jardín del Edén.
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